Cada temporada de Juego de Tronos el episodio número 9 trae consigo grandes acontecimientos: muertes, tragedias, llanto y batallas épicas, entre tantas cosas. Este año no fue la excepción, y la serie nos prometía que viviríamos una batalla tan épica como ninguna otra. ¿Cumplió su promesa? Es hora de que hablemos del último episodio de Juego de Tronos y lo veamos.

Aviso: antes de continuar leyendo recomendamos estar al día con la serie hasta el noveno episodio de su sexta temporada.

Creo que puedo decir tranquilamente y con certeza que sí, lo ha cumplido, y por todo lo alto. Estuvo lleno de tantos momentos épicos que será difícil que otro episodio de la serie lo supere en mucho tiempo. La batalla de los bastardos estuvo llena de cientos de personas y actores extra (literalmente) para poder grabarla, fue increíblemente costosa de producir y el resultado nos dejó la que quizás sea la mejor escena de guerra medieval jamás grabada para la televisión (de hecho, creo que tanto en el cine y la TV solo la superarían las escenas de The Lord of the Rings).

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Y recordemos que no hubo solo una, sino dos escenas bélicas importantes: Daenerys en Meereen y la batalla de los bastardos en Winterfell. Y el hecho de que la segunda haya superado a la primera, cuando la primera incluía dragones quemando barcos y soldados, da mucho que decir.

Dracarys

En el octavo episodio vimos el esperado regreso de Daenerys a Meereen, después de toda la temporada como cautiva de los Dothraki (a quienes al final se ganó como seguidores y los añadió a las filas de su ejército). El problema es que volvió a su ciudad en medio de una invasión por parte de los maestros esclavistas. Pero Khaleesi está confiada y tiene un plan: quemarlos a todos, quemar sus barcos, quemar sus ciudades y crucificarlos. Vamos, haciendo honores a su apellido.

Tyrion la convence de que las cosas no tienen que ser así empleando el mejor de sus argumentos: a su padre, el Rey Aerys Targaryen, lo llamaban “el Rey Loco” por esta clase de cosas. De hecho, en medio de la rebelión de los Baratheon, Stark y Lannister el Rey tenía planeado quemar todo Desembarco del Rey, llevándose consigo a la tumba fieles y traidores sin importarle nada. Por eso Jaime decidió matarlo.

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Daenerys, aunque sabe que Tyrion hizo mal en confiar en los maestros de esclavos, le hace caso cuando le sugiere otra alternativa. El plan básicamente se resume en matar a algunos soldados de los esclavistas, quemar un par de barcos usando sus dragones y dejar a un “amo” vivo para que cuente la historia y a los otros no se les ocurra intentar atacar de nuevo. El plan sale a la perfección.

La madre de dragones se monta en uno de sus hijos y los otros dos la siguen, demostrando que finalmente ya parece tener el control absoluto de estas criaturas. Después, al son de un “Dracarys” incinera algunos barcos. Así gana, nos demuestra su poder, y como bono se queda con algunos barcos para su futura invasión a Westeros.

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Durante varias temporadas he dicho que la historia de Khaleesi se estancó y se tornó aburrida y repetitiva, pero esto por fin ha cambiado. Es hora de que veamos dragones volando sobre Westeros, y estoy seguro de que en el final de temporada lo haremos.

Problemas paternales

Por otro lado, a la Khaleesi se le suma una gran aliada más rápido de lo que esperamos: Yara y Theon Greyjoy llegan a Meereen a ofrecerle un acuerdo a la madre de dragones: los llevamos a Westeros si nos ayudas a recuperar el trono de las Islas de Hierro. Cuando Dany le pregunta a Theon que por qué cree merecer el trono, él le responde que no es para él sino para su hermana.

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Daenerys está contenta con esta respuesta.

Toda la escena tiene momentos gloriosos, desde la venganza de Tyrion contra Theon por todos los “chistes de enano” que este último hizo hace tantas temporadas, hasta la picardía con la que en par de ocasiones Yara le habló a Daenerys (y esta última sonrió). Además, a Khaleesi le gusta esa idea de que otra mujer quiera ser la primera reina de su gente. Lo único que pide a cambio es que los “hijos del hierro” dejen de saquear pueblos y violar personas, básicamente lo único que hacen. Es un precio caro, pero Yara está dispuesta a pagarlo.

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Sin embargo, el mejor momento de la escena fue cuando Khaleesi dice que “aquí ninguno de nosotros ha tenido un buen padre”, y no podría estar más en lo correcto. Incluso Daenerys reconoce que su padre fue temido y hasta odiado (¿cómo no hacerlo?), así que en el fondo debe tener algo de miedo o inseguridad al respecto de su derecho al trono. Sabe que por sangre le toca, pero también sabe que el pueblo recuerda a su padre como un hombre cruel y despiadado. Así tome el Trono de Hierro mantenerlo no será fácil. Solo esperemos que en Meereen haya aprendido unas cuantas cosas acerca de gobernar.

La batalla de los bastardos

Y llegamos al plato principal, la batalla entre Jon Snow y Ramsay Bolton. Un acontecimiento tan épico que hizo que nos olvidásemos de los dragones de Dany que vimos minutos atrás. Como si nunca hubiese sucedido.

Todo comenzó con un primer encuentro entre Snow y Bolton, en el que Ramsay no se cansó de provocar a Jon al llamarlo “bastardo” una y otra vez de forma despectiva, así como seguro tanto lo llamaron a él antes de que su padre lo hiciera su heredero legítimo.

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Ramsay le ofrece a Jon una alternativa: entrégame a tu hermana y arrodíllate ante mi, y te perdonaré que rompieras tu juramento a la Guardia de la Noche y todos podrán vivir felices y saludables, una promesa que todos sabemos que Ramsay jamás cumpliría. Sansa lo sabe, Jon lo sabe y hasta Tormund que no tiene ni idea de quién es ese tipo con cara de psicópata al que se enfrentarán lo sabe.

Después de que Ramsay les mostrara la cabeza del lobo huargo de Rickon como prueba de que tienen cautivo a su hermano Sansa termina la reunión con una frase fría y dura: “morirás mañana, Lord Bolton”.

En el consejo de guerra de Jon Snow tanto Tormund como Davos lo ayudan a planear su enfoque y estrategia en la batalla. Pero Sansa cuando se queda sola con su hermano le dice que no se confíe, que Ramsay es mucho más inteligente y macabro de lo que él imagina, y que le tenderá una trampa. De nuevo Jon la ignora (porque realmente no tiene ningún consejo claro, más un “no te confíes”) y sigue su propia estrategia, lo que le costará caro.

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La muerte de Rickon Stark era algo que todos teníamos claro que iba a suceder. Es el único heredero (hombre) que quedaba vivo (nadie sabe que Bran está vivo), y solo por esto era una amenaza a Ramsay. Pero la forma en la que fue asesinado fue tan trágica y macabra como brillante, de cierto modo. Ramsay lo usó para provocar a Jon, haciéndolo correr hacia su hermano como si tuviese alguna intención de dejarlo ir libre, mientras le arrojaba flechas. Jugaba con él.

Mientras las flechas salían disparadas del arcos de Ramsay sabíamos que moriría, y solo podíamos esperarlo mordiendo con fuerza y entrecerrando los ojos. Y al final, ocurrió. Rickon cayó con una flecha entre su pecho y varias otras le siguieron en el rostro y torso. ¿Y resultó la estrategia de Ramsay? Por supuesto, Jon se fue a la carga sin ningún tipo de consideración lleno de ira, justo lo que esperaba el ex-bastardo Bolton.

Lo que siguió fue una matanza. Los 6000 hombres de Ramsay se enfrentaron a los 2500 de Jon Snow con estrategias impresionantes. El autoproclamado “Guardián del Norte” incluso ordenaba a sus hombres que dispararan flechas hacia el tumulto de la batalla, sin importar si había más de sus hombres allí. Típico de este psicópata.

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La idea de Ramsay fue acorralar a Jon y su ejército entre una pila de muertos y un grupo de hombres muy organizado con escudos y lanzas. Ni siquiera Wun Wun, el gigante, podía pasar a estos hombres. Estaban muy bien organizados y parecía que aquí sería el final de Jon. Fue un momento tenso que duró muchos más minutos de lo que esperábamos, e incluso vimos a Jon caer al suelo y ser pisoteado por sus propios hombres mientras intentaban desesperados huir, un momento que para alguien como yo, con una ligera (pero notable) claustrofobia, fue más que desesperante.

El final de Jon estaba a la vista, y por un momento creí que sucedería como tantas veces ha sucedido en esta maldita serie: justo cuando piensas “no puede ser, a este personaje no lo pueden matar”, van y lo matan. Yo a Jon lo vi muerto en mi cabeza, y me alegra mucho que la serie me dio un respiro, o mejor dicho, nos dio un respiro, y hubo algo de justicia.

Finalmente la estrategia de Sansa dio resultado, Meñique llegó con los Caballeros del Nido de Águilas y salvaron el día, Ramsay huyó como un cobarde que es a Winterfell, y Wun Wun tumbó la puerta sin piedad. A este gigante no lo paraban unas pocas flechas, pero recibió tantas que bueno, no pudo sobrevivir. Es una lástima, era el último de su especie, pero murió como un grande, como un héroe, salvando el día y ayudando como nadie a recuperar Winterfell y unir el norte.

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En la escena final Jon Snow estaba a punto de matar a Ramsay a puñetazos cuando vio a Sansa. Por un momento pensé que Jon no terminó de matar a este degenerado para no rebajarse a su nivel frente a su hermana, pero no, eso es ser ingenuo. La verdadera razón es porque Jon sabía que Sansa es la que lo tenía que matar, esa era su justicia.

No sabemos qué querrá Meñique por ayudar a los Stark a recuperar Winterfell (bueno, sí, ese le pedirá la mano a Sansa, pero aunque es obvio no estaremos seguros hasta verlo), ni sabemos cómo hará Jon para proteger al mundo de los Caminantes Blancos con tan pocos hombres que le quedan con vida. Pero al menos logró su cometido, la bandera de los Stark se alza de nuevo sobre Winterfell, y es una victoria ganada en esta gran guerra.

El episodio fue emocionante, tenso y lleno de muchas emociones y tragedias, pero también fue de los mejores que nos ha dado la serie. Dejó en ridículo a la invasión de Stannis a Desembarco del Rey, e incluso se equipara a la lucha de Cuervos y Salvajes contra los Caminantes Blancos en la quinta temporada. La batalla de los bastardos pasará a la historia.

Otros momentos clave en el episodio

  • Mataron a Wun Wun y creo que me dolió más que la muerte de Rickon. Si bien el pobre niño Stark no merecía morir así, después de prácticamente no haber hecho nada con su vida después de salir huyendo de Winterfell (huyó y regresó para que lo mataran), Wun Wun era el último gigante que existía en el mundo (según nos dieron a entender en la temporada anterior). Fue un guerrero valiente que acompañó a los Salvajes desde los días de Mance Rayder, y se le extrañará.
  • Ser Davos descubrió de una forma muy sospechosa el venado que talló y le regaló a la hija de Stannis Baratheon. En tierras nórdicas como esta se supone que la nieve debería haber enterrado por completo estos restos, pero bueno, no todo en la serie puede ser perfecto. De cualquier forma Davos ya sospecha cómo murió la pobre niña, y podría tomar represalias.
  • Melisandre, la mujer de rojo, todavía no es la misma de antes y duda de su poder con la fe. Sabe que el Señor de la Luz le dio la habilidad de revivir a Jon una vez, pero ya no es tan arrogante como para creer que conoce cuál es su voluntad. ¿Acaso recuperará su confianza o pasará por la espada de ser Davos primero? No lo sabemos.
  • Que Ramsay haya muerto comido por sus propios perros fue algo tan grotesco como genial, fue la dulce venganza que todos esperábamos (especialmente después de que hiciera que se comieran a su madrastra y su medio hermano bebé).
  • De nuevo, sospechamos que Meñique querrá casarse con Sansa porque tenía sentimientos por su madre desde que eran niños (y Sansa le recuerda mucho a ella), pero creo fielmente que él no hace nada solo por amor y placer, tiene una mente maquiavélica y calculadora que siempre piensa más allá. Casarse con Sansa podría convertirlo en el Señor de Winterfell, y ese podría ser su objetivo principal. ¿Sansa lo permitirá?
  • En esta temporada no han parado de mencionar (y hasta mostrar rápidamente) al Rey Aerys Targaryen. Algo sucederá al final de temporada que tiene que ver con él. Quizás se relacione al plan de Cersei (posiblemente usando el fuego valyrio con el que el Rey Loco quería quemar a Desembarco del Rey y así deshacerse de la fe militante), o quizás tenga que ver con los viajes astrales/temporales de Bran.
  • Está cada vez más claro que en el final de temporada veremos a Daenerys llegar a Westeros (incluso ya vimos en un tráiler a su dragón volando sobre Desembarco del Rey). La espera a la próxima temporada será bastante dura.
  • ¿A qué se refirió Ramsay con eso de que “siempre vivirá en Sansa”? Puede que haya sido algo nada más para referirse a sus recuerdos, pero si sumamos esa frase al momento en el que Sansa le dijo a Meñique que “todavía le duelen esos encuentros con Ramsay” se nos activa una alarma: ¿acaso Sansa está embarazada del ex-bastardo Bolton? Ojalá que no... ojalá que no.
  • Finalmente, que alegría que Tormund vivió para luchar otro día. Vamos, amigo barbudo, no pierdas la esperanza en conquistar a Brienne ahora que sigues vivo.

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