Tras seis años de trabajo, un nuevo edificio del arquitecto Frank Gehry entra en su última fase de construcción. Se trata de la sede de la Fundación Louis Vuitton, que se ubicará en el parque de Bolonia, en París. Es tan espectacular como extravagante y una nueva muestra de por qué Gehry sigue siendo considerado por muchos el peor arquitecto vivo del mundo.

Según Gehry, el edificio simboliza un enorme conjunto de "velas que representan la potencia cultural de Francia". Está construido fundamentalmente a base de cristal, con una nueva técnica que permite curvar el material para incorporarlo a más de 3.600 paneles que revisten la estructura. El resultado es un edificio de forma abstracta por el que la Fundación Louis Vuitton pagará nada más y nada menos que 143 millones de dólares. Se inaugurará el próximo otoño.

¿143 millones? Esa es una de las principales críticas que se le hace a Ghery: haberse convertido en el arquitecto preferido de una élite multimillonaria a base de creaciones que, técnica y estéticamente, dejan bastante que desear. Por aquí puedes ver algunos de sus edificios más criticados por su precio y diseño final. La polémica continua. [vía designboom]

Así será el edificio una vez finalizado:

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)