El Vicepresidente de Samsung, Lee Jae-yong, en una reciente rueda de prensa. Foto: AP

El actual vicepresidente de Samsung y futuro heredero del trono de la compañía podría acabar en la cárcel si dan luz verde a la petición emitida por el fiscal anticorrupción de Corea del Sur. La petición acusa a Lee Jae-yong de malversación y soborno por valor de 36 millones de dólares.

El único obstáculo para la orden de arresto es que necesita la aprobación de un tribunal para hacerse efectiva. Esa decisión tendrá lugar el miércoles16 de enero. Si se ratifica, el vicepresidente de Samsung será retenido en el país mientras continua la investigación.

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Aún no se han presentado cargos formalmente, pero la fiscalía ha encontrado indicios que apuntan a que Lee Jae-yong pagó hasta 36 millones de dólares al gobierno de Corea del Sur para recibir trato de favor en las fusiones empresariales que dieron lugar a su estructura actual y le catapultaron al puesto de vicepresidente. Según la investigación, el escándalo podría salpicar a la mismísima presidenta del país, Park Geun-hye, contra la que se acumulan los indicios de corrupción desde hace meses.

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Desde Samsung en Corea del Sur han emitido un comunicado rechazando las acusaciones y asegurando que Samsung nunca ha realizado pagos a cambio de favores. Lee Jae-yong también ha negado los cargos durante una vista oral que ha durado 22 horas. La fiscalía también le acusa de perjurio.

Aunque los cargos contra el Vicepresidente de Samsung no afectan a la compañía, sus problemas con la justicia amenazan con causar problemas a Samsung de manera indirecta. Lee Jae-yong es uno de los mayores cerebros estratégicos de Samsung y su arresto dejaría un considerable vacío de poder. Desde la fiscalía han explicado que la orden de arresto viene después de haber tenido en cuenta con mucho cuidado las implicaciones económicas del caso. Las diferentes industrias que forman el gigantesco conglomerado de Samsung en Corea del Sur suponen cerca de un tercio de la economía del país. [vía Wall Street Journal]