El nuevo Mac Pro es probablemente el ordenador más bonito que hemos visto en años. También es muy, muy caro. Puede que esta perla negra de Apple no sea el ordenador de trabajo más potente que existe, pero no se puede negar que la compañía ha hecho un increíble esfuerzo en sus especificaciones, y en su diseño, tanto interno como externo.

Comencemos por su diseño, la placa se ha partido en varios lados que albergan todos los componentes dentro de un cilindro y alrededor de un núcleo térmico unificado. Un sólo ventilador de alto rendimiento se encarga de disipar el calor de todos los componentes en una estructura de chimenea que apenas sobrepasa los 25 centímetros. El nivel de ruido es el mismo que el de un MacMini.

Advertisement

¿Y qué componentes son esos? Los procesadores son unos Intel Xeon E. La configuración básica parte de procesadores de cuatro núcleos a 3,7GHz, pero se puede ampliar hasta los 12 núcleos. La memoria RAM base es de 12GB ampliable a 64, y el almacenamiento de 256GB en SSD ampliables a 1TB SSD. Dos tarjetas gráficas AMD FirePro D300 con 2GB de memoria cada una se encargan de hacer cosas como editar varias señales de vídeo en 4K en diferentes monitores. Se pueen ampliar a unas Firepro D500 más potentes aún.

El Mac Pro 2013 consume un 70% menos que su predecesor, aunque esto tampoco es mucho decir considerando que la gama llevaba años sin renovarse. Los puertos incluyen 4 USB 3.0, 6 thunderbolt 2, 2 puertos Ethernet de 1Gb, HDMI, y WiFi 802.11ac.

Evidentemente, el equipo no está pensado para el común de los mortales, sino para profesionales con unas necesidades muy exigentes de potencia, especialmente gráfica. El precio del Mac Pro más básico es de 2.999 dólares o 3.049 euros. Saldrá a la venta en diciembre.