Ahora que los huracanes Harvey e Irma han pasado, a las personas que viven en las zonas afectadas les toca rehacer sus vidas. Eso probablemente signifique comprar un nuevo automóvil. El problema es: ¿Cómo podemos averiguar si el auto que vamos a comprar no ha sido dañado por el huracán?

Por desgracia, siempre que suceden estas catástrofes hay estafadores que compran automóviles dañados por el huracán, los limpian y los venden como si estuvieran perfectos. Solo que no lo está. En AAA han publicado una útil lista de trucos para detectar si un automóvil ha resultado severamente dañado por una inundación.

  • Comprueba el historial del vehículo mediante un informe CARFAX. El documento debería indicar si el auto ha sufrido una inundación o ha sido rescatado.
  • Fíjate si el interior o el maletero huelen a humedad o a moho.
  • Comprueba si la tapicería u otros elementos de tela y cuero han sido reemplazados recientemente. Levanta las alfombrillas y la tapicería del maletero en busca de manchas de barro, suciedad o agua.
  • Busca tierra o barro en zonas inusuales como la parte inferior del salpicadero. Esta zona es difícil de limpiar y muchos estafadores se olvidan revisarla.
  • Comprueba los bajos del vehículo en busca de indicios de corrosión. La corrosion es muy rara en coches más o menos nuevos, sobre todo si se han utilizado en una clima cálido.
  • Busca rastro de tierra, barro o líneas que marquen un cambio de color a cierto nivel en las juntas del interior y en grietas pequeñas entre piezas como las puertas, el motor o el maletero.
  • Asegúrate de que todos los componentes eléctricos (aire acondicionado, calentadores, radio, ventanillas y retrovisores eléctricos...) funcionan correctamente.
  • Pídele al vendedor que te permita llevar el vehículo a que lo inspeccione un mecánico de confianza.

[vía WFSB]