El increíble tallado de la piedra. The Department of Classics, University of Cincinnati

En la primavera del 2016, un equipo de arqueólogos descubrió un hallazgo increíble en Grecia. Habían dado con la tumba intacta de un guerrero de la Edad del Bronce que databa de alrededor del 1500 aC. La tumba ha revelado una piedra tallada que podría reescribir la historia del arte.

No parecía gran cosa al principio. Se trataba de una pequeña pieza, de tan solo 3,6 centímetros de largo, incrustada en una capa de piedra caliza. Después de más de un año de limpieza, los investigadores han descubierto una gema tallada: una piedra de ágata utilizada para estampar una imagen en arcilla o cera, que los investigadores han calificado como “una de las mejores obras de arte prehistórico griego jamás descubiertas”. Tanto, que se han aventurado a asegurar que podría reescribir la historia del arte griego antiguo y, por tanto, del arte en general.

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La pieza muestra a un guerrero que arroja su espada sobre un segundo enemigo, el primero aparece derrotado en el suelo. Una escena que el equipo ha denominado como Pylos Combat Agate.

Imagen: T. Ross/The Department of Classics, University of Cincinnati

Cuando los arqueólogos encontraron la tumba dieron con un esqueleto micénico casi intacto. La tumba estaba llena de tesoros. Al menos 1.500 objetos, incluyendo anillos de oro, copas de plata, una espada con bordado dorado en el pomo, piedras preciosas, una armadura de bronce, peines de marfil, un collar de oro o más de 50 piedras de sello.

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Estos artículos revelaron una cultura rica. Muchos de los bienes eran de origen minoico, lo que indicaba que el intercambio cultural entre los minoicos y los micénicos era más fuerte y más extenso de lo que se pensaba. También ayudaron a descubrir pistas sobre la religión, los valores y los ritos funerarios de la cultura.

Por ejemplo, no se encontraron artefactos de arcilla en las tumbas, lo que indicaba que únicamente el metal y otros materiales preciosos como el marfil eran apropiados para los bienes funerarios de alto estatus. Sin embargo, el Pylos Combat Agate es algo muy distinto, raro y trascendente. Según Jack Davis, de la Universidad de Cincinnati:

La piedra a la izquierda y el dibujo visto a través de fotomicroscopía. Imagen: The Department of Classics, University of Cincinnati

Lo que es fascinante es que la representación del cuerpo humano se encuentra con un nivel de detalle y musculatura que uno no encuentra hasta el período clásico del arte griego 1.000 años después. Parece que los minoicos estaban produciendo arte del tipo que nadie imaginó jamás que fueran capaces de producir.

Esto demuestra que su habilidad e interés en el arte representacional, en particular el movimiento y la anatomía humana, va más allá de lo que se suponía que era. Combinado con las características estilizadas, eso en sí mismo es simplemente extraordinario.

Como explica Davis, lo insólito en el hallazgo es la destreza y sofisticación necesarias para realizar el intrincado tallado. Los arqueólogos no encuentran nada similar de la época, tan detallado que se necesitó una fotomicroscopía para verlo correctamente.

Es posible que la pieza fuera realizada con una especie de lupa, el problema es que no existe objeto de aumento que se le parezca que data de esa época. También se desconoce quién es el enigmático guerrero representado.

Preguntas que quizás nunca se sepan, o quizás sí. De lo que en estos momentos no quedan dudas es de que se trata de una joya artística de incalculable valor. Tanto, que esta piedra tallada podría reescribir las primera muestras de arte en 1.000 años. Alucinante. [AtlasObscura, UC Magazine]