El fósil preservado de la seta más antigua del planeta. Imagen: Jared Thomas/Danielle Ruffatto

Hace 115 millones de años, lo que ahora es Brasil era el antiguo supercontinente de Gondwana. Allí cayó un hongo a un río, se lavó en una laguna de agua salada, y fue enterrado en sedimentos durante millones de años. Ese hongo fosilizado se ha rescatado recientemente, es la seta más antigua del planeta.

Obviamente, estamos ante un hallazgo histórico. Encontrar huesos de dinosaurios que datan de millones de años, aunque fascinante, podríamos decir que es “asumible”. Sin embargo, encontrar un hongo del Cretácico Temprano, cuando esos mismos dinosaurios comenzaban a emerger en el planeta, es simplemente asombroso.

Espacio donde fue encontrada. Imagen: Danielle Ruffatto

El hallazgo tuvo como protagonista al paleontólogo Sam Heads, quien estaba digitalizando especímenes de la Formación Crato cuando encontró algo extraño de color anaranjado. Así lo ha contado a Motherboard:

Lo miré bajo el microscopio y pude ver estructuras que parecían branquias, tenía un gran capuchón y pensé, wow, esto parece un hongo. Los hongos son muy efímeros por naturaleza. Normalmente se pierden en cuestión de días.

De hecho, sólo se conocen alrededor de 10 hongos fosilizados, todos los demás se conservan en ámbar, como la resina de los árboles goteando hasta el suelo de un bosque antiguo.

En este caso la sorpresa fue mayúscula. La seta se mantuvo durante millones de años gracias al medio ambiente en el que fue preservada. ¿Se podría comer o sería tóxica? Por ahora no se atreven a especular, incluso no acaban de ponerse de acuerdo a la hora de asignarle una familia (piensan en la Strophariaceae), pero ante un espécimen que ha formado parte del comienzo de la “vida”, todo se hace un poco más complicado. [Motherboard]