Hace aproximadamente un mes, mineros canadienses descubrieron el depósito de agua subterránea más antiguo del que se tiene constancia, con una edad de al menos 1.500 millones de años. Hoy, ya sabemos a qué sabe ese agua porque una de las expertas responsable de su análisis la ha probado.

La doctora Barbara Sherwood Lollar describe el agua primigenia como un líquido más salado que la del mar, viscoso y de aspecto anaranjado al exponerla al aire. Intrigado por esa descripción tan cercana, el periodista que la entrevistaba en el periódico Los Angeles Times la preguntó cómo lo sabía. La respuesta de la doctora Sherwood fue esta:

"Debo admitir que he probado el agua de vez en cuando. Sabe horrible. Es mucho más salada que el agua de mar. Definitivamente es algo que no querrías beber."

Probablemente, la parte de esta respuesta que más nos inquieta es el ‘de vez en cuando’. O sea, ¿que la ha probado ya más de una vez? No vamos a ser nosotros los que cuestionemos los métodos de la Doctora Sherwood. Probar una vez un agua estancada durante 1.500 millones de años en nombre de la ciencia nos parece arriesgado pero, en cierto modo, justificable.

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Eso sí, no estamos seguros de si es tan justificable, en términos de higiene o prudencia científica, beber con regularidad agua estancada salada, naranja, viscosa, y cuyas pruebas en busca de formas de vida prehistóricas aún no han terminado. Quizá es que hemos visto demasiadas películas de ciencia ficción y tenemos el criterio poco científico. [LA Times via The Atlantic]

Foto: Promteheus [20th Century Fox]