El Apple Watch ha salido ya a la venta en 6 países más, entre ellos España y México. Si visitas la página web del dispositivo no tardarás en ver una referencia a las miles de apps disponibles para el reloj, todo lo que es posible hacer con esta pequeña nueva joya salida de Cupertino. Sin embargo, tras una semana de uso te darás cuenta de que las apps son justo una de sus características más frustrantes. Y no es la única.

Lo que realmente funciona del Apple Watch es lo básico, lo que incorpora de serie. Y funciona muy bien. Es un reloj inteligente de un diseño exquisito y que marca el camino a seguir en la industria.

Advertisement

Sin embargo, a diferencia de otras categorías de producto cuya compra se justifica a menudo por la “utilidad” que ofrecen, los relojes inteligentes, de momento, no aportan ningún valor más allá de la conveniencia y la estética. El Apple Watch desgraciadamente no es una excepción. Es un producto elegante y lleno de detalles admirables pero, ¿de veras lo necesitas?

Vayamos por partes.

¿Qué es?

Es el famoso reloj de Apple, el Apple Watch. Salvo que vivas bajo una piedra, llevas escuchando hablar de él cerca de un año y por fin está entre nosotros.

Más o menos.

El lanzamiento ha sido poco común y ha estado salpicado de problemas. Ya sea por la demanda superior a lo esperado o por fallos en uno de los componentes, el caso es que Apple no ha tenido unidades suficientes para vender en tienda. Todo lo fabricado está enviándose a los usuarios que hicieron pre-reserva online y es poco probable que la disponibilidad sea similar a la de otros productos antes del mes de junio. Eso quiere decir que Apple tampoco venderá el Apple Watch en nuevos países hasta entonces.

A estas alturas todo el mundo sabe más o menos en qué consiste el producto. Hay tres versiones: Apple Watch Sport, Apple Watch y Apple Watch Edition. La primera tiene una caja de aluminio, la segunda de acero y la tercera de oro. Hay dos colores disponibles para cada uno de ellos y dos tamaños de caja diferente. Se complementan, aparte, con varias correas de diferentes materiales y diseños.

Advertisement

Como no quería dejarme un riñón en un producto de primera generación me he comprado el modelo Sport de 42 mm. con correa de goma -perdón, fluoroelastómero-. Lo recibí el primer día y he pasado la última semana con él.

¿Por qué importa?

Hasta ahora el mercado de los relojes inteligentes puede describirse como un inmenso “meh…” Sí, a los amantes de la tecnología nos gustan, pero las ventas de los modelos equipados con Android Wear han sido muy bajas y alternativas como Pebble tampoco tienen una gran adopción. Si hay una compañía que puede popularizar y llevar a un gran público la idea de un reloj inteligente es Apple, así que esta es una apuesta importante.

Hay que añadir que este tipo de relojes son fundamentalmente accesorios del teléfono y suelen estar ligados a una plataforma. Android Wear no funciona en iOS de momento y la integración de relojes como Pebble en el sistema operativo no puede ser tan estrecha como la que Apple es capaz de lograr. Así que para millones de personas con iPhone esta es el primer reloj inteligente digno de ser considerado

Diseño: no es redondo (y no pasa nada)

Después de probar varios de los relojes Android Wear, el Apple Watch es un salto importante en calidad. No voy a hacer juicios sobre la estética porque esta es una cuestión personal. Sí, el Moto 360 es bonito. El Apple Watch también, a pesar de que no tenga una esfera como pantalla. Está bien acabado y es bastante ligero y compacto, incluso el modelo de 42 mm. Es un poco más grueso de lo que me gustaría pero no tanto como aparenta. La correa de goma es cómoda y tiene buen tacto. Se ajusta con firmeza y pasada la novedad de los primeros días es fácil olvidarse de que se lleva puesto. No se calienta, queda bien ajustado a la muñeca y es discreto (salvo que, como en mi caso, decidas ponerle una correa verde).

Advertisement

La pantalla es una lámina OLED flexible (el reloj no es flexible ni la pantalla curva, pero el panel OLED es el mismo que se usaría en estos casos). Se lee bien a plena luz del día y tiene una densidad de píxeles parecida a la del teléfono de la manzana, unos 322 puntos por pulgada. Apple no da la resolución -ni importa realmente a efectos prácticos- pero es de 390 x 312 píxeles.

La pantalla está recubierta de un cristal de zafiro en el caso del Apple Watch y el Edition y un cristal Ion-x en el caso del Sport. El zafiro es más resistente pero genera también más reflejos.

Usándolo: uno más en la familia

Lo de “este es el dispositivo más personal que hemos fabricado nunca” puede sonar al típico eslogan de marketing de Apple pero guarda, en su núcleo, una gran verdad.

Advertisement

Es poco probable que el Apple Watch sea considerado de forma similar por dos usuarios diferentes. Hay quien verá en él un reloj con funciones de fitness, quien lo llevará por las notificaciones, quien se entusiasmará con las apps o con el sistema de pago, por la mensajería táctil etc, etc, etc…

En mi caso el Apple Watch ha acabado integrado en mi día a día de forma rápida y por varias razones. No me molesta con avisos innecesarios (más sobre esto en unos instantes) y es un buen contador de calorías y medidor de actividad física. Estoy acostumbrado a llevar reloj, así que era necesario que el Apple Watch fuese capaz de dar la hora con eficiencia. Esto parece una perogrullada pero en los relojes inteligentes con pantalla a color activa, que para ahorrar energía suelen tenerla apagada, el sensor que detecta el movimiento de la muñeca no siempre funciona bien. El del Apple Watch es lo suficientemente preciso. Hay veces que no ilumina la esfera al girar el brazo pero suele ser cuando lo hago en una posición extraña, por ejemplo tumbado en la cama. En la mayoría de los casos el movimiento de giro de muñeca funciona y enciende el reloj.

Advertisement

Una crítica recurrente al Apple Watch es que puede llegar a abrumar con las notificaciones. Uno día de esta semana se lo dejé a mi pareja precisamente para comprobar este punto. Ella recibe muchas más notificaciones que yo en mi reloj así que tras un día de uso su respuesta fue esa: esto es un dispositivo que me obliga a mirar cada cinco minutos la muñeca.

No es mi caso. Siempre he bloqueado notificaciones de redes sociales y apps en el teléfono, reduciendo los avisos a cosas imprescindibles como mensajería, llamadas o calendario, así que desde el primer momento el Apple Watch ha sido un acompañante bastante útil, vibrando sólo para avisos que realmente merecen la pena.

Apple Watch tiene un motor “táptico” para los avisos. Si esto suena raro es porque la palabra no existe. Lo que Apple quiere decir con ella es que no se trata de un sistema de vibración corriente, sino uno que combina la vibración habitual con un resorte lineal. Esto quiere decir que además de vibrar el reloj puede transmitir la sensación de estar recibiendo un pequeño “toque” en la muñeca. Es una solución elegante y muy curiosa, por ejemplo, cuando se reciben las pulsaciones de alguien como mensaje.

Software: Apple, esto hay que pulirlo

Hay dos problemas importantes con el Apple Watch ahora mismo. El primero, como decía al principio, es que las aplicaciones son posiblemente innecesarias. Según Apple hay ya más de 3.500 disponibles pero lo más probable es que no uses ninguna. Yo raramente lo hago.

Advertisement

La razón es que estas aplicaciones no se ejecutan en el reloj. “Viven” en el teléfono y sólo envían la información imprescindible a la muñeca. Bluetooth es todavía demasiado lento para este tipo de uso así que en muchos casos hay que esperar unos segundos hasta que vemos resultados en la pantalla. No es una solución elegante y parece implementada sólo para salir al mercado con el apoyo de desarrolladores.

Ésta es mi lista de aplicaciones:

Y repito, en una semana puedo contar con los dedos de una mano la cantidad de veces que he tenido que usar una de ellas.

Advertisement

Más interesante habría sido empezar, como en el caso del iPhone, con una lista de aplicaciones restringida y abrir el desarrollo más tarde, en una segunda generación. Esto ayudaría también a hacerse una idea de cómo integrar mejor el reloj en el día a día.

En vez de centrar los esfuerzos en aceptar apps, Apple podría haberse centrado en crear más esferas. Hay unas diez y muchas son personalizables, pero la sensación es que el catálogo debería ser más extenso.

El Apple Watch es sencillo de usar pero no tan intuitivo como otros productos de la manzana. Años de pulsar-un-botón-para-ir-a-las-aplicaciones nos han preparado para una jerarquía de sistema muy concreta. El reloj de Apple rompe con ella y puede resultar algo confuso al principio por la diferencia entre apps y “glances” (pequeñas “tarjetas” de información que se esconden bajo la esfera del reloj) o por los diferentes sistemas de mensajería (se pueden enviar mensajes convencionales pero hay también emojis animados y mensajería gestual para los contactos que también tienen un Apple Watch)

Advertisement

Un segundo problema es que el software aún tiene pequeños fallos. No son molestos pero están ahí. Hay algunas animaciones que no van fluidas. En una ocasión el reloj tardó un segundo en actualizarse a la hora real, por alguna razón las manecillas se habían quedado “atascadas”. Mi iPhone ha decidido que no envía archivos mediante Airdrop si tengo el reloj puesto (por lo que otros usuarios me han dicho, es un problema mío). La sensación es que hace falta un pequeño pulido.

Esto suele ser común en la primera generación de productos pero el apple Watch es tan sólido como producto de primera generación que esperas un nivel de eficacia diferente, similar al de otros con mayor recorrido.

Batería: dejad de preocuparos por ella

El Apple Watch hay que cargarlo todos los días pero aún no me he ido a la cama con la batería por debajo del 30%. En mi rutina diaria es muy probable que llegue de hecho con casi el 50% a la cama. Podría usarlo durante dos jornadas y una noche antes de tener que recargar pero hay que tener en cuenta que las notificaciones posiblemente alteren este número y no cargarlo por la noche sólo generaría tensión el resto del día siguiente.

Advertisement

La única excepción a esta regla es el modo de seguimiento deportivo. No hablo del contador de movimiento o pulsaciones estándar, sino de la app creada específicamente para medir el rendimiento durante un entrenamiento. Comprueba el ritmo cardiaco con más frecuencia y eso afecta a la batería. Una hora de ejercicio puede recortar la batería casi un 30%. Más aún si se usa como reproductor de música emparejado a auriculares Bluetooth.

El cargador incluido tiene un cable bastante largo así que ahora descansa en mi mesilla de noche. Al irme a la cama dejo el reloj en él y por la mañana vuelve a mi muñeca. Fácil. Es una molestia en viajes, eso sí. Hay que cargar con él y rezar para que el hotel tenga dos enchufes cerca de la cama, uno para el cargador del reloj, otro para el del iPhone. Un cargador con doble toma USB haría la vida mucho más fácil.

Nos gusta

  • Diseño. Es un reloj inteligente que apetece llevar. Es discreto, elegante en muchas de sus configuraciones de caja y correa y aguanta sin problemas el día de uso. Es versátil, también. Es un producto capaz de hacer mucho, tal vez demasiado para lo que cabría esperar de un primer paso en la era del wearable. Apple ha sido ambiciosa y el resultado ha salido bien.
  • Precisión. La medición de ejercicio y actividad física merece mención aparte. Es exacta y puede hacerse incluso sin teléfono. Una vez calibrado con una sesión de ejercicio junto al iPhone, es posible dejar el teléfono en casa y el reloj calcula de forma muy acertada la distancia recorrida.

No nos gusta

  • Aplicaciones. No hay aplicaciones nativas de terceros y esto hace que el uso de apps sea un proceso lento y poco fiable. Algunos detalles del sistema operativo parecen haberse apresurado y se nota que al procesador S1 le cuesta mover algunas animaciones. Apple necesita pulir más el software del reloj.
  • Batería. Tener que cargarlo todas las noches, o cada dos noches, no es un gran drama pero al viajar tener que llevar otro cable y otro transformador y tener que buscar otro enchufe libre en la habitación del hotel sí resulta molesto.

¿Me lo compro?

Si tienes un iPhone y ganas de tener un reloj inteligente, sí. A pesar de los inconvenientes es el reloj inteligente más completo y mejor pensado como producto del mercado. Es un accesorio. Es decir, no es necesario -esto parece ser una obsesión de muchos-, pero eso es lo que suele pasar hoy en día con los relojes. Son superfluos. Un complemento. En el caso del Apple Watch son un complemento que además de dar la hora puede tener muchas más aplicaciones e información pero a cambio de esta versatilidad tienes que cargarlo todos los días.

Advertisement

Salvo que estés muy seguro de lo que haces o te sobre el dinero, recomiendo el Apple Watch Sport. Es más barato (desde 399 euros / 349 dólares, dependiendo del tamaño de la caja) y pronto veremos muchas correas y adaptadores de terceros que permitirán personalizarlo a tu gusto.

El de acero es bonito pero creo que lo reservaría para una futura generación, cuando la plataforma esté más evolucionada. Los dos sabemos que el de oro no está hecho ni para ti ni para mi, así que ni siquiera merece la pena considerarlo.

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)