Imágenes: iFixit

Los expertos en autopsias tecnológicas de iFixit le han puesto las manos encima al nuevo MacBook Pro con Touch Bar y se han encontrado pocas sorpresas. Es un portátil prácticamente irreparable, con sus componentes soldados a la placa, una batería más pequeña y un secreto a plena vista.

A pesar de la reducción de tamaño, el nuevo MacBook Pro mantiene la rejilla de altavoces de sus predecesores —pero ahora solo tiene una función estética. Los altavoces no están ahí debajo, y de hecho los agujeros de la rejilla son falsos (no llegan a atravesar la carcasa de aluminio).

En realidad el juego de altavoces está en las esquinas de abajo, y el sonido sale a través de las rejillas de ventilación laterales.

Gracias a este cambio de diseño, Apple tiene espacio para unos altavoces más potentes y con más volumen que los anteriores, y a la vez deja sitio arriba para la Touch Bar, el sensor Touch ID y el nuevo chip Apple T1. La rejilla en sí es pura cosmética. [iFixit vía MacRumors]

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Actualización: iFixit ha añadido una aclaración sobre este tema en su guía. Si bien la mayoría de los agujeros (más de 1100) son falsos y no atraviesan la carcasa, hay 80 a cada lado que son reales y están colocados justo encima de dos pequeños altavoces de agudos (tweeters) que sí tienen salida directa al exterior. El resto de la rejilla es cosmética, y los altavoces principales del equipo están más abajo.