Si estás buscando iluminación de diseño para tu casa, ahí va una buena idea. La compañía sueca Gässling ha creado bombillas que parecen completamente rotas pero que funcionan de verdad. Ideadas por el diseñador Joakim Christoffersson, están fabricadas con una impresora 3D y parecen casi una ilusión óptica.

Hay hasta tres modalidades a escoger. La de arriba simula una bombilla atravesada por una bala, pero también está la versión simplemente rota (en la imagen justo debajo) o la que se nos ha caído de las manos (al final).

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Lo malo viene ahora: 399 euros la unidad, aunque son más grandes que una bombilla convencional, de unos 19 centímetros de alto por 17 de ancho. Como idea, muy original. Habrá que buscar versión DIY/casera.