El Aegirocassis benmoulae vivió hace 480 millones de años y fue el ser vivo de mayor tamaño entonces. Nuevos hallazgos publicados en la revista Nature, relacionados a este artrópodo primitivo, finalmente han permitido completar el linaje genético que condujo a lo que hoy en día conocemos como insectos y crustáceos.

Y es que aunque el descubrimiento original del Aegirocassis benmoulae se llevó a cabo en el año 2009, ha sido un nuevo fósil el que ha dado nuevas pistas sobre la evolución de los artrópodos desde hace 500 millones de años, al equipo de la Universidad de Yale liderado por el arqueólogo Peter Van Roy.

Advertisement

Con una longitud de más de 2 metros, no existía otro ser viviente de mayor tamaño cuando rondaba los océanos. Además, los científicos e investigadores lo consideran un "fósil común", por lo que están seguros de que hubo una población abundante de estos Aegirocassis benmoulae hace cientos de millones de años.

Lo curioso es que al alimentarse solamente de plancton, tenía que haber un increíble ecosistema en los océanos para alimentar a la numerosa población de estos seres enormes, algo que hasta ahora no era conocido.

Pero lo que realmente hace especial a este nuevo fósil estudiado en la Universidad de Yale es que los investigadores finalmente han logrado relacionar las extremidades segmentadas de los artrópodos de hoy en día a las aletas del Aegirocassis benmoulae, completando así el linaje genético que dio pie a las arañas, camarones y demás artrópodos de la actualidad.

Advertisement

La cantidad de especies de artrópodos que existe hoy en día en el mundo es enorme. De hecho, es el filo con mayor diversidad sobre la faz de la Tierra. Siempre se ha conocido que los artrópodos han evolucionado hasta poder adaptarse a cualquier entorno y situación, y esa es la base de la estructura de su cuerpo (sobre todo de sus extremidades). Es increíble pensar que hace 480 millones de años, el artrópodo más grande de la historia, era una especie de langosta gigante que reinaba en los océanos. [Nature vía Science Mag]

Imagen: Marianne Collins /ArtOfFact

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)