El códice Voynich. Wikimedia Commons

Han pasado casi 600 años sin que nadie haya podido resolver el manuscrito cifrado más raro de la historia. El llamado Santo Grial de los criptógrafos, el Códice Voynich, vuelve a estar en boca de todos. ¿La razón? Un historiador parece haber resuelto cómo está escrito, y se atreve a dar una interpretación.

El códice debe si nombre a Wilfrid M. Voynich, un anticuario lituano que era especialista en libros y que lo compró en 1912. El texto del códice es completamente ilegible, pero por sus ilustraciones se creía que era un tratado sobre farmacia, botánica, biología, astrología y cosmología.

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En cualquier caso y según los estudios, las referencias visuales de sus 246 páginas escritas a mano (castillos, peinados, ropajes...) lo sitúan en el siglo XV en la región del norte de Italia, probablemente en algún momento entre 1404 y 1438.

El códice Voynich. Wikimedia Commons

Hasta ahora, el principal problema del códice era que nadie sabía en qué idioma estaba escrito. Se sabía que el que lo hubiera hecho, lo hizo de izquierda a derecha y con algunas palabras demasiado largas como para corresponder a idiomas europeos. El manuscrito denotaba que fue redactado con fluidez, lo que descartaba la idea de que fuera un idioma inventado sobre la marcha. Durante todo este tiempo se ha sugerido que es una falsificación victoriana, la guía de la piedra filosofal, e incluso el trabajo de un extraterrestre a la deriva en la Tierra.

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Y es en este punto donde aparece la figura de Nicholas Gibbs un experto historiador en manuscritos médicos medievales, quien afirma que la respuesta puede ser mucho más prosaica que cualquiera de las anteriores sugerencias.

En un artículo publicado en la British Times Literary Supplement, Gibbs explica que el manuscrito parece estar compuesto de ligaduras latinas, una especie de taquigrafía. Según el historiador:

Las ligaduras se desarrollaron como atajos de la escritura. Se componen de letras seleccionadas de una palabra, que juntas representan la palabra entera, no tanto como un monograma. Por ejemplo, con “&”, su diseño incorpora las letras “e” y “t”, que se deletrean en latín “et”, que significa “y”. Cada símbolo en el texto representa una palabra entera en lugar de una sola letra.

Reconocí al menos dos de los personajes del texto del manuscrito Voynich como ligaduras latinas, Eius y Etiam. Pensemos que la medicina en la Edad Media tenía un elemento supersticioso. Aquellos que la practicaban realmente creían en la influencia de los planetas, de ahí que también existieran ilustraciones del Zodiaco.

El códice Voynich. Wikimedia Commons

Sin embargo y al menos por ahora, falta cualquier índice a estas abreviaturas, haciendo que el significado completo, el guión del códice, sea muy difícil de interpretar por ahora. Con todo, Gibbs sugiere que el manuscrito es lo que mucha gente había apuntado anteriormente, una especie de enciclopedia médica donde podemos encontrar información detallada sobre qué hierbas y en qué cantidades se pueden curar ciertas condiciones ginecológicas. Según el historiador:

Parece un manual de instrucciones para la salud y el bienestar de las mujeres más acomodadas de la sociedad, uno que posiblemente fue adaptado a una sola persona

Por tanto y de estar en lo cierto, el códice iba dirigido a una sola mujer que mereció todo un tratado. De ser así también, la solución sería mucho más sencilla que todas las teorías que se han desarrollado con los años. Como el mismo Gibbs asegura, “estamos ante un manuscrito que redunda en las enfermedades y protestas de las mujeres y que alienta un régimen de baño para una serie de enfermedades”. [British Times Literary]