Foto: Xiaojun Deng / Flickr, bajo licencia Creative Commons.

La corte suprema de Estados Unidos acaba de aprobar la Regla 41 de las Normas Federales de Procedimiento Criminal. Si el nombre suena ominoso es por que lo es. Se trata de una nueva ley que ampara el hackeo gubernamental tanto a nodos de la red TOR como a redes privadas VPN.

Básicamente, la Regla 41 abre la puerta a que una corte ordene el hackeo y registro de usuarios protegidos mediante herramientas como redes VPN o TOR. La Electronic Frontier Foundation ya ha emitido las primeras críticas a la nueva norma. Para empezar, no solo sienta un precedente que no se ha debatido aún políticamente, sino que podría servir para que terceros hackers aprovechen los registros gubernamentales para obtener información. Según la EFF:

Otros operadores con malas intenciones podrían valerse del malware que el gobierno use para infiltrarse en botnets porque ls agencias a menudo no diseña su malware de forma segura. Por otra parte, el acceso gubernamental a estas redes suscita una seria preocupación sobre privacidad, ya que las intrusiones podrían revelar datos personales sensibles no relacionados con la investigación. Se trata de una peligrosa ampliación de poderes que no se ha debatido de forma pública.

La ley aún no ha recibido su aprobación definitiva. Le falta el paso final, que es pasar la revisión del congreso. Si la cámara no presenta una enmienda antes del 1 de diciembre de 2016, la Regla 41 comenzará a aplicarse con plena vigencia, y no es algo que afecte solo a Estados Unidos. Por experiencia ya sabemos que las investigaciones de las agencias estadounidenses a menudo se extienden fuera de sus fronteras. [vía The Next Web]


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