Encontrar antiguos insectos atrapados y fosilizados en ámbar es bastante común, pero el descubrimiento reciente de dos plumas de ave no tiene min´gun precedente. Estos “fósiles en 3D”, que además de plumas también tienen trazas de tejido blando, son absolutamente espectaculares.

Los pájaros aparecieron por primera vez en la faz de la tierra hace unos 150 millones de años, cuando los dinosaurios todavía eran amos y señores del planeta. Los científicos han recopilado bastante datos acerca de estos pájaros gracias a los fósiles pero están, como es lógico, en 2D debido al “aplanamiento” que fuerza la roca.

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También han encontrado restos de estos pájaros en ámbar, como es el caso, pero solo plumas aisladas. El descubrimiento de un par de alas en perfecto estado fosilizadas en ámbar durante 99 millones de años ofrece ahora un vistazo inédito a cómo eran estos pájaros y qué aspecto tenían realmente.

Los fósiles, descritos hoy en estudio de Nature Communications, han sido descubiertos por los paleontólogos Lida Xing, Ryan McKellar y sus colegas en la provincia de Kachin, Myanmar. Por increíble que parezca, estos fósiles 3D todavía tienen restos de los folículos pilosos, tejidos blandos y la disposición de las plumas. Todo esto proveniente de una criatura que vivió hace 100 millones de año. Es la primera vez que los científicos pueden estudiar a un pájaro que se extinguió al final del período cretácico.

La disposición de las plumas, e incluso el color, continúan visibles. (Imagen: L. Xing et al., 2016)
Una recreación de un ejemplar adulto. (Imagen: Nobu Tamura)

Dado que las alas son pequeñas, y las proporciones diminutas, los investigadores creen que los restos pertenecen a un par de crías que murieron poco después de nacer. El dúo perteneció a una antigua especie de aves llamados Enantiornithines. Tanto las crías como los adultos tenían una disposición de plumas muy similares así que los fósiles también permiten conocer cómo era la disposición de las mismas en estos últimos.

Las plumas han permanecido intactas durante casi 100 millones de años. (Imagen: L. Xing et al., 2016)

Los investigadores examinaron la estructura y la disposición de los huesos y las plumas utilizando técnicas como “synchrotron X-ray micro CT scanning”. En general, el plumaje del fósil guarda muchas referencias con el de los pájaros modernos. Colocadas al lado de las de un petirrojo, por ejemplo, son casi indistinguibles. Exhiben una disposición similar, pigmentación (sí, el ámbar también conserva hasta el color) y microestructura.

Folículos pilosos y partes de piel pueden apreciarse en el fósil. (Imagen: L. Xing et al., 2016)

“Estos especímenes demuestran que el plumaje asociado con los pájaros modernos estaban presentes en antiguos ejemplares de Enantiornithes hace 99 millones de años” escriben los autores en el estudio.

Eso sugiere que los plumajes de los pájaros se desarrollaron hace más de 100 millones de años y que no han cambiado mucho desde entonces. Tal y como la evolución nos ha hecho saber una y otra vez: si algo funciona, no lo toques. [Nature Communications]


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