Imagen: Challenergy

Un japonés llamado Atsushi Shimizu ha diseñado la primera turbina eólica que puede sobrevivir a un ciclón tropical —y generar electricidad a partir de sus fuertes vientos. El invento, dice Shimizu, podría abastecer a todo Japón durante 50 años con la energía de un único tifón.

El concepto no se diferencia tanto en su funcionamiento como en su forma. En lugar de las grandes aspas de un aerogenerador convencional, Shimizu ha desarrollado un rotor extremadamente resistente con forma de batidor de huevos. Al igual que otras turbinas de eje vertical, puede orientarse en cualquier dirección para soportar los patrones de viento impredecibles de Japón.

Advertisement

Advertisement

La velocidad de las palas se puede ajustar para que no giren fuera de control durante una tormenta, y su diseño incorpora el efecto Magnus (el mismo que hace que una pelota de fútbol en rotación se desvíe de su trayectoria recta) a un nivel “sin precedentes” sobre el control de la turbina.

Atsushi Shimizu ante un modelo de sus turbinas. Imagen: Challenergy

Los tifones se asocian habitualmente con la destrucción, pero Atsushi Shimizu vio en ellos una oportunidad. Dejó su trabajo hace tres años para crear Challenergy, la firma con la que ha conseguido financiar el desarrollo de las nuevas turbinas. Desde el desastre de Fukushima en 2011, Japón se enfrenta a una grave escasez de energía; Shimizu cree que la energía eólica es la solución. Solo en 2016, seis tifones han pasado por su país sin que las turbinas de estilo europeo pudieran aprovechar su energía.

Los primeros prototipos de Shimizu arrojan una eficiencia del 30%, diez puntos menos que un aerogenerador convencional. Estos últimos, eso sí, no están pensados para sobrevivir a las grandes tormentas (en 2013, el tifón Usagi destruyó ocho turbinas de aspas). Lo que todavía no está claro es cómo piensa Challenergy canalizar y almacenar toda esa energía que promete generar con sus turbinas. [Challenergy vía CNN]

Sponsored

Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.