Esas gigantescas turbinas eólicas que poco a poco parecieran estar cubriendo los campos de todo el mundo no aparecen por arte de magia instaladas durante la noche, y en definitiva no viajan en helicóptero. Las turbinas son transportadas pieza a pieza en camiones (y son piezas enormes), una tarea que lleva al límite las habilidades de esos conductores encargados de movilizar de un lado a otro aspas de entre 60 y 80 metros de largo.

Aunque los conductores pueden controlar y cruzar las ruedas traseras de forma independiente a las delanteras, no deja de ser increíblemente sorprendente ver cómo este camionero maniobra para poder realizar un giro de 90 grados a la derecha para después pasar por un puente angosto, llevando a sus espaldas la gigantesca aspa de una turbina eólica. Parece un delicado movimiento de ballet hecho a la perfección.

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Estoy seguro de que tendría que hacer miles de movimientos hacia adelante y hacia atrás antes de poder lograr esta hazaña, y para el momento en el que llegaría a mi destino la energía eólica ya sería obsoleta y habría sido reemplazada por la fusión nuclear. [Vimeo via The Awesomer]