Imagen: Africa Studio/Shutterstock

Los transplantes de diversos órganos, como el hígado o el corazón, son ya un procedimiento habitual en la práctica médica. La ciencia que hay en torno a ellos y nuestro conocimiento de ella, sin embargo, está lejos de ser perfecta. Ahora, el logro de un equipo de científicos ha logrado lo que parecía imposible.

En concreto que el corazón de un cerdo funcione de manera autónoma en un babuino durante más de dos años, batiendo el anterior récord (y logrado por el mismo equipo. ¿Por qué importa? Porque nos acerca un poco más a evitar la principal causa de fracaso en los transplantes: el rechazo.

Dicho rechazo se produce habitualmente por las diferencias genéticas entre donante y receptor, que son altas no solo cuando hablamos de dos especies completamente distintas como un babuino o un mono sino también entre humanos.

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Diferencias en los grupos sanguíneos, en los localizadores de membrana de distintas células o pequeñas moléculas pueden provocar que una costosa y complicadísima operación de transplante se vaya al traste al cabo de unos días. Este nuevo experimento aporta luz a médicos y científicos acerca de por qué se producen esos rechazos y qué podemos hacer para solucionarlo.

Los corazones fueron creados a partir de cinco cerdos genéticamente diseñados para ser compatibles con el sistema inmune del babuino. Se les aplicó también nu régimen especial de medicamentos y anticuerpos para asegurarse de que su propio sistema no los rechazase.

Después, cinco babuinos recibieron cada uno de los cinco corazones pero, y aquí llega una de las partes claves del experimento, sin perder sus propios corazones, simplemente con el nuevo corazón enganchado a sus sistema circulatorio mientras el corazón “nativo” continuaba bombeando sangre.

Animales como reservorios de órganos

Todos latieron durante un tiempo medio de 945 días. Los cerdos son muy similar tanto genética como fisiológicamente a los humanos, convirtiéndolos en un candidato ideal para utilizar órganos de animales en personas. Se intenta también que sirvan como reservorios de órganos a la espera de ser transplantados, un problema crucial dadas las largas listas de espera en búsqueda de donante compatible que a menudo complican o directamente tiran por tierra este tipo de operaciones. [vía: UPI]


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