Con Tokyo ocurre que la publicidad forma parte de la esencia misma de la ciudad, de su encanto, de su imagen. Siguiendo esa línea, Nicolas Damiens ha creado una serie de animaciones donde elimina los característicos anuncios. El resultado es inquietante y espectral al mismo tiempo.

Damiens no es el primero en imaginar ciudades enteras sin anuncios y, de hecho, en algunos lugares como Madrid durante los últimos años se ha limitado el uso e incluso retirado anuncios de neón por el alto impacto que tienen en la contaminación lumínica. Otras ciudades como Sao Paulo, han llegado a prohibir la publicidad, de cualquier tipo, en sus calles. [vía Sploid]

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)