Es un clásico de las novelas de terror. Suena un teléfono y no hay nadie al otro lado, el protagonista lo desconecta y el maldito sigue sonando. Este intenso corto de terror comienza con mismo ese truco, pero luego lo retuerce de manera muy inteligente.

El teléfono está de adorno en una tienda, pero eso no impide que la dependienta levante el auricular cuando comienza a sonar. Aunque dura poco más de dos minutos, Rotary nos reserva un par de buenos sustos y un guión que nos hará verlo una segunda vez para entender qué demonios está pasando. [vía Crypt TV]