Hay quien cree que los robots blandos son el futuro de la robótica, pero el concepto cambia radicalmente si aparece un material resistente y duradero que puede ser rígido como el metal o flexible como la espuma. Este nuevo compuesto híbrido podría tener multitud de aplicaciones en robótica y aeronáutica.

Para fabricarlo, un equipo de ingenieros de la Universidad Cornell partió de una aleación de bismuto, indio y estaño conocida como metal de Field. Esta mezcla tiene la peculiaridad de fundirse a los 62 ºC y, a diferencia de otras aleaciones fusibles, no utiliza plomo (por lo que es biocompatible). Financiados por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, los investigadores sumergieron una espuma de silicona porosa en el metal líquido y la expusieron al vacío. A medida que el aire sale de los poros, el metal de Field fundido rellena los huecos de la espuma para crear el híbrido.

“Es un poco como nosotros —dice Rob Shepherd, investigador de la Universidad Cornell—: tenemos esqueleto además de músculos blandos y piel”. La diferencia es que los seres humanos no podemos cambiar de forma, porque estamos limitados por nuestro propio esqueleto, mientras que el compuesto es maleable cuando se calienta y recupera su fuerza y rigidez cuando se enfría, con un asombroso efecto memoria.

“De eso se trata, de tener un esqueleto cuando hace falta, derretirlo cuando no, y después volver a darle forma”, explica Shepherd. El compuesto de metal-elastómero tiene la capacidad de cambiar drásticamente de forma sobre la marcha y repararse a sí mismo cuando se daña. Quizá lo primero que se nos venga a la mente Terminator 2, pero el ejército del aire de Estados Unidos piensa en aviones que puedan transformar sus alas en pleno vuelo para convertirse en submarinos.

“Si las alas son demasiado amplias no es posible hacer esto porque se romperían al golpear el agua, así que tienes que plegarlas como un pelícano para sumergirte”, cuenta Ilse Van Meerbeek, autora principal del estudio. Para el ejemplo del avión, los ingenieros se imaginan alas transformables hechas con el material híbrido.

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Otra aplicación que mencionan desde la universidad es la de robots de búsqueda y rescate, que a menudo tienen que atravesar lugares estrechos. Un robot capaz de transformar su estructura superaría muchos de los obstáculos con los que se encuentran los robots rígidos. [vía Cornell]


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