A falta de hoverboard, tendremos que conformarnos con un monopatín eléctrico, pero si es como este, quizá no echemos tanto de menos la montura de Marty Mc Fly. Se llama The Monolith, y a primera vista cuesta diferenciarlo de un skate convencional de lo bien camuflado que está el motor.

La mayor parte de monopatines eléctricos son demasiado pesados, o llevan el motor en antiestéticos bultos que arruinan cualquier uso que se le quiera dar como skate convencional. The Monolith es un proyecto de Kickstarter, pero ha superado con creces los 100.000 dólares que pedía para ponerse en marcha cuando aún le quedan 24 días de campaña por delante.

El secreto de ese éxito es una estética realmente cuidada. Toda la electrónica está oculta en la tabla, que es solo un poco más gruesa que la de un skateboard convencional. El vehículo se alimenta de baterías que también están integradas en la tabla y que son intercambiables. Si optamos por cargarlas, en 90 minutos están otra vez llenas y dispuestas a funcionar con una autonomía máxima de 16 kilómetros y una velocidad variable entre los 11 y los 38 Km/h. Los motores están directamente integrados en las ruedas, y el peso total del skate es de 5,44 kilos.

The Monolith adapta su velocidad según el impulso que le de el usuario, la velocidad que ya lleve y la inclinación de una manera similar a como hacen las bicicletas eléctricas. El nivel de batería, el modo de funcionamiento o el resto de constantes del skate pueden monitorizarse desde una aplicación para smartphones que se conectan a la tabla por Bluetooth.

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Sin embargo, también es posible controlar directamente el impulso que queremos darle al skate. Para ello cuenta con un pequeño mando inalámbrico equipado con un joystick. Los mejores precios de Kickstarter han volado ya, y ahora mismo el invento cuesta ya 1.099 dólares. Si todo va bien, llegará a sus inversores en septiembre de este año. [vía Kickstarter]

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