Cuando se haga realidad, de aquí a unos tres años, el 107 West será el rascacielos más flaco de Nueva York, y también uno de los más altos. Sus 411 metros de altura quedan muy lejos de sus sólo 18 de anchura. Esa diferencia de proporciones lo convierten en una aguja de cristal sobre Central Park.

El 107 West acaba de obtener el permiso de la Comisión de Preservación Paisajística de Nueva York, un paso necesario si quiere llegar a hacerse realidad algún día. El edificio ha sido diseñado por SHoP Architects, y está promovido por JDS Development. La compañía compró el edificio contiguo, el Steinway Hall, y parte de la obra dejará el interior de ese clásico de la ciudad a la vista bajo una nueva fachada de cristal.

El 107 West también tiene una particularidad. Es un edificio de apartamentos, y cada planta tiene una sola vivienda de lujo. En otras palabras, los futuros (y suponemos que muy adinerados) residentes del edificio tendrán unas increíbles vistas de Nueva York desde todas y cada una de sus fachadas. [NY Daily New y Curbed]

Fotos: Curbed