El Rolex de la imagen no es un reloj cualquiera. De hecho es un velocímetro especial que irá instalado en el coche más rápido del mundo. Un grupo de ingenieros británicos está desarrollando el Bloodhound SSC, un vehículo supersónico que en 2015 intentará alcanzar los 1.610km/h. Este velocímetro indicará si consigue o no un nuevo récord mundial de velocidad sobre tierra.

Para alcanzar los 1.610 km/h (376 km/h más que la velocidad del sonido), el Bloodhound SSC está diseñado en forma de tubo de fibra de carbono y cuenta con tres motores: uno de ellos, un Cosworth V8, solo bombea combustible, otro proviene de un avión Eurofighter Typhoon, y otro de un cohete. Todo para romper y superar con creces la barrera del sonido.

Andy Green será el conductor de semejante bala con ruedas. Cuando esté a bordo del coche y a punto de alcanzar Mach 1, mirará a este Rolex, que se compone de un velocímetro y un cronógrafo, dos indicadores independientes. El interior del coche verá algo así:

El Bloodhound SSC realizará su primer intento de llegar a los 1.610 km/h en 2015, en Hakskeen Pan, Cabo Norte, Sudáfrica. Lo consiga o no, volverá a correr en 2016. Andy Green mantiene en la página de la BBC un diario sobre el proyecto. Merece la pena visitarlo.

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