Un buen día, la gente de National Geographic pensó "parece que se ha quedado buena tarde para acribillar a escopetazos unas sandías". Y la verdad es que sí. El giro de guión llega cuando intentan proteger dichas sandías con helado, chocolate, nata montada y.... pudding.

Sorprendentemente, de los 4 postres utilizados el pudding es el único que consigue parar la fuerza de las balas y proteger la sandía formando un peculiar chaleco antibalas. ¿El motivo? Que la maicena que se utiliza en la elaboración del pudding es un fluido no newtoniano.

Entre otras particularidades, los fluidos no newtonianos no tienen una viscosidad definida y por tanto, cuando le aplicamos mucha presión el fluido se comporta como un sólido, si le aplicamos poca, lo hará como un líquido.

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Es un experimento sencillo que puedes hacer en casa mezclando maicena con un poco de agua en un recipiente relativamente profundo. Después, prueba a introducir la mano lentamente en el líquido, verás que se comporta como un fluido normal, aunque bastante viscoso. Tras eso, prueba a introducirla rápidamente o incluso a pegar un puñetazo, en esta ocasión la mezcla ofrecerá mucha más resistencia o directamente hará imposible que puedas atravesarla.

Ese es el motivo por el que cuando la bala entra a toda velocidad en el pudding este se "compacta" permitiendo que la sandía acabe intacta. ¡Ciencia!

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