No es la primera vez que vemos a un animador convirtiendo objetos cotidianos en originales personajes (Hombre McSteez es buen ejemplo de ello) pero Sean Charmatz consigue algo difícil: sacarnos una sonrisa con un estilo crudo e infantil, pero efectivo.

El vídeo es una recopilación de escenas de unos pocos segundos completamente anodinas hasta que Charmtaz dibuja cuatro líneas. Lo que era una fresa, un bloque de post-its o un trapo se convierten en protagonistas de una historia de tres segundos.

Suena simple, pero Charmtaz ha logrado hacerse un hueco en el panorama de las animaciones virales con la serie a la que llama Secret World of Stuff. En su canal de YouTube hay toneladas de vídeos similares, aunque probablemente con esta recopilación tengas bastantes. [vía sean charmatz]