Imagen: SpaceX

Volar al espacio siempre es caro, pero los precios pueden ser sospechosamente elevados si mezclas dinero público con un monopolio. Gracias a las nuevas normas de transparencia, la Fuerza Aérea de Estados Unidos ha desvelado la diferencia entre lanzar un satélite con la United Launch Alliance y hacerlo con SpaceX.

El tema se viene calentando desde que SpaceX apareció en escena como proveedor de lanzamientos de bajo coste y alternativa a la ULA, que es propiedad conjunta de Boeing y Lockheed Martin. Pujando por lanzar las cargas útiles del Pentágono, la compañía dirigida por Elon Musk puso de relevancia los desproporcionados contratos que la Fuerza Aérea mantenía con el monopolio. En particular, SpaceX destacó la compra de 36 cohetes para un máximo de 28 lanzamientos por 11.000 millones de dólares.

Advertisement

En 2014, un informe de la Oficina de Rendición de Cuentas de Estados Unidos criticó por fin la naturaleza no transparente de los precios de lanzamiento de la ULA, señalando que el gobierno “carecía de conocimientos suficientes para negociar otros precios más justos y razonables” (o compararlos con los de SpaceX). Ahora, la Ley de Autorización de Defensa Nacional ha obligado a desglosar los costes de los lanzamientos federales a partir del año fiscal 2020, y en los presupuestos de 2018 (página 109) ya tenemos las primeras proyecciones.

Advertisement

Los costes unitarios son asombrosamente altos. Según las estimaciones de la Fuerza Aérea, el precio de cada lanzamiento será de $422 millones durante el año fiscal 2020 y de $424 millones un año más tarde. Estos números se refieren a la cantidad máxima que la Fuerza Aérea cree que tendrá que pagar por lanzamiento si la United Launch Alliance se encarga de todas sus misiones, y se promedian teniendo en cuenta el coste de varios cohetes Atlas V (vendidos en el mercado comercial por $100 millones) y quizá algún Delta (hasta $350 millones en el mercado comercial).

Comparados con los de la ULA, los precios de SpaceX son significativamente más bajos. El año pasado, la Fuerza Aérea firmó con ellos un contrato de $83 millones para el lanzamiento de un satélite GPS 3, y en marzo de 2017 les concedió otro contrato por $96,5 millones. El coste comercial de lanzar un Falcon 9 parte de los $65 millones, pero los contratos militares añaden decenas de millones de dólares al precio total, por lo que es posible que SpaceX está ofreciendo sus servicios a precio de coste para socavar a su rival.

Sea como sea, el CEO de SpaceX no ha desaprovechado la oportunidad para hacer un poco de autobombo en Twitter. “Una diferencia de coste de $300 millones entre SpaceX y Boeing/Lockheed supera el valor medio de un satélite, así que volar con SpaceX significa que el satélite te sale gratis”, tuiteó anoche Elon Musk. ¿Lo más sorprendente de todo? Los precios de SpaceX se siguen calculando como si el cohete fuera de un solo uso. Cuando el Falcon 9 se considere reutilizable (y va camino de serlo), el precio por lanzamiento podría bajar a 40 millones de dólares. Wow.

Advertisement

[Ars Technica]