Boa constrictor. AP

¿Qué puede salir mal si te dedicas a recoger animales “exóticos” que no deben estar en una casa? La centralita de emergencias del 911 en Ohio recibió una llamada inusual: una mujer pedía ayuda desesperada. Tenía una boa constrictor mordiéndole la nariz mientras intentaba estrangularla.

Según han explicado los medios, la mujer era dueña de otras 10 serpientes. La boa, de 1,7 metros de largo, había sido “rescatada” el día anterior. No se sabe qué provocó exactamente el ataque, pero la llamada de auxilio quedó registrada y nos da una idea de la escena de pánico que tuvo que vivir:

Tengo una Boa constrictor pegada a mi… cara.

Señora, ¿tiene qué?

¡Una boa constrictor!

Tras una segundos de pánico, la mujer explica que la serpiente le ha mordido la nariz y que hay mucha sangre. Desde la centralita le dicen que aguante, que la policía y la ambulancia están de camino. La situación es desesperada, la mujer acaba acostada en el suelo con la serpiente alrededor de su cintura, pide que, por favor, se den prisa.

Boa constrictor. AP

Afortunadamente, la mujer pudo ser rescatada. Cuando los servicios de emergencia llegaron se encontraron a la mujer tumbada con la serpiente enrollada alrededor de su cuello. Junto a ella, una jaula de vidrio abierta y un charco de sangre de sus heridas.

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Al parecer, los bomberos usaron un cuchillo para cortar la cabeza de la boa y conseguir que se soltara del cuerpo de la mujer, “no había otra forma de liberarme”, contó la víctima a los medios posteriormente.

En cualquier caso y como decíamos al comienzo, esta terrible escena es una advertencia de lo peligroso que es “adoptar” o “rescatar” especies exóticas potencialmente peligrosas y cuyo hábitat natural nada tiene que ver con una casa. [ScienceAlert]