Inglaterra acaba de inaugurar su nuevo centro de visitantes de Stonehenge. Ubicado a dos kilómetros de la famosa construcción megalítica, el edificio se inspira en formas naturales y su objetivo es, precisamente, pasar lo más desapercibido posible en el entorno natural.

El Stonehenge de hoy no tiene nada que ver con el centro de peregrinación frecuentado por hippies en los años 70. Ahora las visitas están severamente restringidas y controladas, y el lugar es objeto de diversos estudios de paleontología. Lo primero que encontrarán los visitantes será precisamente este centro donde podrán aprender sobre el asentamiento neolítico antes de conocerlo.

Fotos: Matt Cardy/Getty Images.

El edificio está rodeado por un bosque de finas columnas torcidas que sujetan un tejado ondulado e irregular de zinc. Las paredes de la construcción también están recubiertas de Zinc y madera. Su construcción comenzó en 2009, y ha costado 44 millones de dólares. [Denton Corker Marshall]

Fotos: Denton Corker Marshall.

Fotos: Alastair Grant/AP.