Por fuera, los Halo Sport parecen unos auriculares de diadema comunes y corrientes. Por dentro, el dispositivo esconde dos parches que aplican corrientes eléctricas sobre el cerebro. Su creador asegura que esas descargas elevan de manera brutal el rendimiento deportivo, pero no falta quien dice que comercializar los Halo Sport puede ser perjudicial.

Los auriculares están ya a la venta desde su página web, y la primera remesa ya está agotada. Sus creadores son una pequeña startup de Silicon Valley llamada Halo Neuroscience. Su proyecto ya ha recaudado nueve millones de dólares en inversión.

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¿Cómo funcionan los Halo Sport? Los suaves parches de silicona de su cara interior entran en contacto con la piel del cuero cabelludo y generan pequeñas descargas indoloras que se traducen en campos magnéticos que entran hasta la corteza cerebral. En este caso, la estimulación transcraneal se aplica sobre la región del cerebro conocida como corteza motora, responsable entre otras funciones de los movimientos voluntarios.

Según el CEO de Halo Neuroscience, esta estimulación refuerza las señales eléctricas del cerebro en esa zona, lo que permite a los deportistas mejorar su rendimiento deportivo fortaleciendo las conexiones neuronales necesarias para una actividad física.

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La estimulación transcraneal es una vieja conocida de la neurología. Si se aplica correctamente, no se conocen efectos negativos a largo plazo, y es una terapia empleada en tratar múltiples dolencias como la depresión, migrañas, epilepsia o enfermedades motoras degenerativas. sin embargo, de ahí a respaldar las afirmaciones de Halo Neuroscience hay un paso.

Los Halo Sport se sincronizan y controlan mediante una aplicación móvil.

La compañía avala sus auriculares mediante varios estudios propios sobre habilidades motoras realizados en laboratorio. John Krakauer, por ejemplo, es profesor de neurología en la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, y tacha de poco responsable la comercialización de los Halo Sport. Krakauer explica a MIT Technology Review que la relación entre la corteza motora y el deporte aún no está completamente explicada.

Flavio Frohlich, de la Universidad de Carolina del Norte añade que los auriculares no deberían usarse sin supervisión médica porque los efectos de la estimulación transcraneal aún no se han estudiado completamente. Sea como sea, los auriculares ya están en la calle. Si terminan convirtiéndose en una nueva tendencia en los gimnasios, o en un caso para los tribunales, solo el tiempo y los neurólogos lo saben. [Halo Neuroscience vía MIT Technology Review]


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