The Revenant, la más reciente película del director mexicano Alejandro González Iñárritu, es una de las favoritas para los Premios Oscar 2016. Su trama se basa en un personaje histórico de los Estados Unidos llamado Hugh Glass, y créalo o no, muchos de los acontecimientos de la película sucedieron realmente. Incluso los más alocados y extremos.

Aviso: antes de continuar leyendo recomendamos que hayas visto la película dado que comentaremos algunos puntos claves de la trama y sucesos que en ella acontecen. De lo contrario, te podrías spoiler por completo.

El personaje de Leonardo DiCaprio pasó un muy mal rato durante los días en los que se basa The Revenant. Fue golpeado, mordido, arañado y destruido parcialmente en su interior por un oso salvaje, fue dado por muerto por sus compañeros y enterrado vivo por otros no tan amigos. Incluso le mataron a su hijo frente a sus ojos, todo esto en una de las películas más dramáticas, tensas e incómodas de ver del año.

Lo peor de todo es que al inicio del film el mensaje “Basado en hechos reales” te da a entender de que todo lo que verás a continuación le sucedió a un pobre tipo hace muchos años. O bueno, parcialmente todo.

En The Washington Post se han dedicado a comparar los hechos reales de la vida de Hugh Glass, trampero y recolector de pieles del siglo XIX, con los acontecimientos de la película (y la novela en la que se basa el film, llamada The Revenant: una novela de venganza). Y la realidad es que la mayoría de lo que vimos en la gran pantalla sucedió, para pesar de Glass.

Lo cierto

  • En 1823 el trampero Hugh Glass formó parte de una expedición dedicada a recolectar pieles animales que fue atacada por nativos norteamericanos.
  • Durante la expedición un osos atacó a Glass y lo dejó herido con gravedad. Casi muere debido al ataque.
  • El General William Henry Ashley pidió a dos voluntarios quedarse con Glass hasta el momento de su muerte por las heridas. Se suponía que le darían un entierro después de fallecer.
  • En vez de esperar y darle un entierro digno, tomaron todas sus armas, equipos y suministros y lo dejaron allí, asumiendo que pronto moriría.
  • Glass buscó venganza por esto. Se arrastró y caminó tambaleándose por cientos de kilómetros en búsqueda de los hombres que lo dejaron vivo a morir. Lo más sorprendente es que logró cosas prácticamente increíbles durante este tiempo, como curar su propia pierna rota, sobrevivir temperaturas extremadamente bajas y alimentarse de la carne podrida de restos de animales que los lobos habían dejado después de hacer su propio festín.

Lo falso

  • No existe ninguna evidencia de que Glass haya tenido un hijo (mucho menos uno mitad indígena). Tampoco se sabe si en algún momento de su vida estuvo casado.
  • Nunca fue enterrado vivo, ni permaneció en una tumba.
  • Nunca flotó por un río extremadamente peligroso y helado. Ni tampoco se lanzó por un barranco montando a caballo.

Visto de esta forma, el motivo de la venganza de Glass no se debía a la muerte de su hijo (dado que nunca tuvo uno), sino a que simplemente estos hombres lo dejaron morir de frío, hambre y sus heridas y abandonaron en medio de la nada. Un poco más extremo, pero supongo que válido tomando en cuenta la ley del oeste. [Washington Post vía Esquire]

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