Cuando el avión despega y se encuentra en velocidad de crucero, normalmente nos relajamos. En ese momento escuchamos el inconfundible sonido que nos indica que podemos desabrocharnos los cinturones. Sin embargo, queda mucho para el aterrizaje. ¿Qué sonidos deberían hacernos saltar las alarmas?

Hay gente que lo pasa muy mal en los aviones. El miedo se apodera de ellos y durante gran parte del trayecto les invade la terrible agonía de tener un accidente en el aire. ¿Cuáles son los sonidos “normales” y cuáles los preocupantes?

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La respuesta a esta cuestión la ofrecen varios ingenieros y pilotos en Quora. En primer lugar, la mayoría recuerda algo lógico: los aviones son generalmente ruidosos, especialmente si se dan turbulencias. Según Marc Levy, ingeniero mecánico que ha trabajado para Boeing:

La suposición lógica de la gente es que todo en un avión -los compartimentos de las maletas, las secciones de los asientos, los baños o las galeras de los auxiliares- está atornillado. Pero en realidad, los compartimentos de las maletas cuelgan de un juego de cuerdas, y los lavabos y las galeras se montan en el suelo. Esto significa que cuando existe alguna sacudida del avión, todo el material en el interior se ajusta y se mueve un poco.

Vale, esto esta muy bien saberlo e incluso alguno podría imaginárselo, pero a nosotros lo que más nos preocupa son los sonidos en general. ¿Cuáles son rutinarios y cuáles no? Mike Leary, antiguo empleado de Boeing, proporciona una lista de los sonidos que se producen en un vuelo.

Los sonidos de un avión

El primero que escuchamos es un zumbido cuando entramos al avión. Se trata de una potencia auxiliar que se encuentra en la parte trasera del avión. Este “ruido” mantiene todo en funcionamiento mientras los motores principales están apagados. Según Leary:

Además, la mayoría de los aeropuertos conectan el avión a las unidades de tierra para bombear aire y electricidad en el avión y ahorrar dinero. Cuando las puertas se cierran, pueden notar que el ruido cambia y las luces parpadean. Esto significa que el motor se está encendiendo.

Entonces el avión se pone en marcha y se dirige a la pista de despegue. Justo en este momento comenzamos a escuchar una especie de ladrido (realmente es más como un serrucho, ver el vídeo a continuación). Se trata del PTU (Power Transfer Unit) presente en los bimotores de Airbus, una bomba accionada eléctricamente que comunica el circuito hidráulico amarillo y verde del avión:

Se asegura de que la presión hidráulica es equilibrada cuando sólo utilizan un motor . Es una manera de ahorrar combustible. Además, los pasajeros también pueden escuchar un “gemido prolongado” por la puerta antes de la salida y después del aterrizaje. Es de una bomba hidráulica eléctrica utilizada para abrir y cerrar las puertas de carga.

Por último, justo antes del despegue el piloto acciona un interruptor para hacer las alas mucho más anchas que de costumbre. El movimiento genera otro especie de zumbido y podemos apreciarlo por las ventanas cercanas a las alas.

Cuando el avión inicia el despegue se vuelven a producir otra serie de cambios, en este caso, las primeras etapas de un vuelo pueden ser muy ruidosas. Según explica el piloto P. Smith:

Después de despegar y levantar el tren de aterrizaje, los pilotos tratan de llegar a unos objetivos en cuanto a velocidades y altitudes. Este momento puede ser muy ruidoso, con múltiples cambios de potencia, giros y ajustes de tono.

Si el vuelo discurre normalmente, no deberían darse más sonidos “extraños” hasta comenzar el aterrizaje, momento en el que se escucha un ruido similar a una pequeña explosión. Según Leary:

Significa que las puertas del tren de aterrizaje se abren de nuevo. Las ruedas se bajan hasta que se bloquean con un clic. El piloto tiene que ver tres luces verdes en su panel para saber que todas las ruedas están donde deben y son seguras.

Vale, ahora tenemos un montón de información acerca de todos los sonidos que aparecen “normalmente” en un vuelo, pero seguimos sin saber qué pasa con aquellos que no son “normales”.

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Curiosamente, todos los pilotos e ingenieros responden algo muy parecido. El primer sonido de pánico en realidad no es un sonido, ni siquiera hace ruido, es el silencio absoluto. Si en un avión no escuchamos absolutamente nada, probablemente nos está sugiriendo que todos los motores han fallado.

Imagen: Oleg Dulin.

Sin embargo, incluso en este caso no está todo perdido. Recordemos que si los motores de un avión no se pueden reiniciar, los aparatos pueden planear durante una distancia aceptable (siempre dependiendo de la altura a la que se encuentren de un posible aterrizaje). Según Levy:

Si el avión está en la pista y se escucha una fuerte explosión, podría tratarse de un neumático, un problema potencialmente serio. En cambio, si notamos nada más despegar que un motor retrocede, entonces puede deberse al impacto de algún pájaro.

Levy y el resto de expertos apuntan que los rayos no deberían ser un problema. En la mayoría de ocasiones los pasajeros no lo notarán. De hecho y como apunta Smith, normalmente nos enteramos de que algo va mal, no por el ruido, sino por la voz del piloto:

La primera indicación de un problema de verdad podría ser el sonido de la voz del piloto. En estos casos se informará a los pasajeros sobre cualquier emergencia o mal funcionamiento. Además, si se informa acerca de un problema con el tren de aterrizaje, de presurización, con el motor o incluso la necesidad de un aterrizaje de emergencia, no debemos interpretarlo como una situación de vida o muerte, casi siempre es algo menor.

Esto último que dice Smith me parece muy interesante, aunque es difícil mantener la compostura sabiendo que el avión va a aterrizar “de emergencia”. [Quora]