Hace un año, el geofísico Christian Müller avistó una extraña formación de 2 kilómetros de ancho en el hielo polar mientras hacía un vuelo de rutina sobre el área. Los últimos estudios apuntan a que podría ser el cráter de un enorme meteorito no registrado.

El equipo de Müller estaba trabajando en la Antártida haciendo estudios para el Instituto Alfred Wegener de Alemania. Después de ver el cráter durante un vuelo, los investigadores regresaron al lugar para tomar fotografías y escanear la superficie. Los resultados preliminares indican que se trata de la huella de un meteorito de gran tamaño que probablemente cayó en la zona en 2004.

Advertisement

Como apunta New Scientist, la hipótesis del meteorito concuerda con dos informes anteriores. El primero, de 2004, documenta que el tres de septiembre de ese año se observó un rastro de polvo a 30 kilómetros sobre la Antártida. Científicos australianos concluirían después que se trataba del rastro de uno de los meteoritos más grandes que ha atravesado últimamente la atmósfera terrestre.

En 2007, otro equipo trataba de triangular la ubicación de una explosión que fue detectada por sensores remotos el mismo día. En los resultados de su estudio ubicaron una zona en el hielo polar muy cercana a la del cráter de Müller. Afirmaron que el estruendo debió ser generado por un meteorito del tamaño de una casa. El equipo de Müller aún está haciendo estudios para comprobar su teoría. Afirma que necesitan revisar cuidadosamente los datos y realizar más vuelos sobre el área. [vía New Scientist]

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)