Los brazos robóticos son una tecnología al alcance de cualquiera. Para tener uno solo hace falta una cafetera de cápsulas, pegamento, amplios conocimientos de ingeniería y unas 200 horas de trabajo. ¿No te lo crees? Pues aquí tienes este vídeo de Evan Booth que lo demuestra. Baterías no incluidas.

Resulta difícil de creer pero está todo ahí. El creador del brazo es Evan Booth, de Terminal Cornucopia. Booth explica que los únicos componentes que no pertenecen a la cafetera son pegamento y una batería de 12 voltios para dar vida a su creación. La cafetera utilizada, por cierto, es una Keurig K350. Las herramientas utilizadas no son especialmente sofisticadas siempre y cuando tengamos una caja de herramientas mínimamente surtida (sierra circular tipo Dremel, alicates, cuchillas...).

El brazo resultante carece de sensores o de tecnología más allá de abrir y cerrar los dedos, pero está articulado y tiene la fuerza suficiente como para sostener un vaso. Eso sí, el vaso habrá que llenarlo con agua o con otra cosa, porque el café está complicado hasta que nos hagamos con una nueva cafetera. [vía Terminal Cornucopia]


Síguenos también en Twitter, Facebook y Flipboard.