Fallece Amar Bose, pionero de los sistemas de audio e inventor

Incluso si nunca has tenido uno, es casi imposible no conocer los equipos de audio Bose. Su fundador, Amar Bose, ingeniero de sonido, emprendedor, profesor del MIT e inventor, falleció ayer a los 83 años de edad en su casa de Wayland, Massachusetts (EE.UU.). Con él se va uno de los mayores visionarios en el campo de los sistemas de audio de las últimas décadas.

Amar Bose nació en Filadelfia en 1929. Se graduó en ingeniería eléctrica en el MIT, centro en el que más tarde sería profesor 45 años. Durante ese tiempo, Bose no solo fundó en 1964 la compañía que hoy lleva su nombre, también se ganó el reconocimiento mundial como uno de los mejores investigadores y diseñadores de sistemas de audio y altavoces.

Su primer producto fueron los altavoces Bose 2201, fabricados en 1966 (debajo). Aún hoy parecen futuristas. La idea de Amar con este equipo era que, simplemente con situar los altavoces en una esquina de la habitación, el sonido envolviera todo el espacio de forma "realista". Fueron un fracaso, el producto solo duró un año.

Fallece Amar Bose, pionero de los sistemas de audio e inventor

Sin embargo, supuso el inicio de una idea visionaria que aún hoy perdura en los sistemas de audio. En las décadas posteriores llegarían cientos de modelos que le ayudaron a hacerse un nombre en la industria.

Amar Bose logró llevar su compañía de la nada a un gigante del sonido, una de las mayores marcas del sector, con unos ingresos en 2011 de 2.800 millones de dólares. Con el crecimiento también llegaron las críticas, el descontento de mucha gente con la marca por producir equipos excesivamente caros. Tal vez sí, tal vez no, es un debate para otra ocasión, pero lo que es indiscutible es la calidad de muchos de sus productos, como los auriculares QuietConfort de cancelación de sonido, de los mejores del mercado en relación calidad-precio.

Y otra cuestión indiscutible: con Amar Bose se va uno de los pioneros del sonido y los sistemas de audio de las últimas decadas. Se queda su legado. Para siempre. [Bose y MIT]