El Hospital Vall d’Hebron de Barcelona acaba de confirmar la muerte del niño de 6 años que llevaba 25 días ingresado en la unidad de cuidados intensivos enfermo de difteria. Sus padres decidieron no vacunarlo, decisión que, tras confirmarse su enfermedad, levantó un fortísimo debate en España sobre el movimiento antivacunas y sus peligros. El desenlace ha sido el peor posible.

Se trata del primer caso de difteria en España desde 1986. El niño, llamado Pau, natural de Olot (Girona, Cataluña), llevaba ingresado desde el pasado 30 de mayo en el Hospital Vall d’Hebron de Barcelona. El diagnóstico de difteria se confirmó solo tres días después de su ingreso. Los padres de Pau, aconsejados por los colectivos antivacunas, decidieron no inmunizar al menor. Tras conocerse la infección por difteria, los padres aseguraron sentirse engañados por estos colectivos que, como explica el diario El Mundo, les habían convencido para no inmunizar al niño. Tras 25 días luchando contra la enfermedad, el Hospital Vall d’Hebron acaba de confirmar el fallecimiento de Pau:

La Generalitat de Cataluña ha identificado hasta el momento 10 casos más de difteria (un adulto y nueve menores), pacientes que habían sido infectados por el menor fallecido. Todos estaban vacunados y, gracias a ello, la enfermedad no se ha desarrollado y evolucionan favorablemente.

Advertisement

El caso del niño de Olot generó un fuerte debate sobre el origen y peligro del movimiento antivacunas. ¿Cómo es posible que uno de los avances científicos más importantes de la historia, las vacunas, un avance que salva millones de vidas al año, sea hoy en día rechazado por miles de padres? ¿Qué les lleva a poner en peligro a sus hijos y, de paso, al resto de población? Hace unos días publicamos un detallado artículo del periodista y divulgador científico Luis Alfonso Gámez explicando el origen de este incomprensible (y peligroso) movimiento. Lo puedes leer aquí.

Foto de apertura: Getty Images

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)