Fotograma de la película

Tal día como hoy, un 25 de septiembre de 1987 se estrenaba en EE.UU una de esas películas especiales, mágica. Da igual los años que pasen, porque la obra que hoy celebra su aniversario juega en la liga de los Goonies, Star Wars, Back To The Future o Labyrinth. Hoy cumple 30 años The Princess Bride.

Así que hemos decidido recopilar algunos de los secretos y anécdotas menos conocidas de esta obra de culto. Como veremos, hay un poco de todo: sexo, pedos (etílicos también), el Vaticano o incluso una conexión con Star Wars. Todo sea por el gran Íñigo Montoya. Empezamos:

Cómo Chernobyl casi nos deja sin Westley (Cary Elwes)

Fotograma de la película

Como lo oyen. El derrumbe de la central nuclear ocurrió justo antes de que el actor Cary Elwes (por entonces comenzando su carrera) volara a Alemania Oriental para rodar la película Maschenka. El propio actor ha contado alguna vez lo que ocurrió.

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La zona de rodaje se encontraba a unas horas de distancia de la zona de peligro, razón por la que a Elwes le prohibieron beber la leche local para prevenir. Lo peor fue que los co-productores de The Princess Bride, Andrew Scheinman y Rob Reiner, estaban tan asustados que estuvieron a punto de no visitar al actor para su audición final. El propio Scheinman ha contado que cuando decidieron acudir, al llegar al hotel salió disparado a su habitación olvidándose de su chaqueta en el taxi. Por cierto, el productor se negó a beber agua en todo el viaje.

El autor de la novela arruinó el primer día de rodaje

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William Goldman era el autor de la novela, además de un tipo algo histriónico. El libro era su trabajo favorito y no quería que el estudio lo estropeara por nada del mundo. El hombre estaba tan nervioso, que el primer día de rodaje se tuvieron que repetir varias escenas. Los ingenieros de sonido notaron un extraño ruido de fondo tras la grabación. Era Goldman rezando porque todo saliera bien. Reiner dijo que se acercó al escritor, le dio un abrazo y le dijo que se relajara.

Schwarzenegger iba a ser Fezzik el gigante

Fotograma de la película

Esto pasa muy a menudo en el mundo del cine, pero cuando un tipo como André acaba convirtiendo a su personaje en alguien icónico, es difícil pensar en otro actor. El caso es que Schwarzenegger estuvo en la lista. Por aquel entonces era un desconocido culturista, aunque fue la primera elección en el casting. Por cierto, Rob Reiner también consideró a Richard Kiel, el conocido Jaws de James Bond.

Los pedos (etílicos) de André

Fotograma de la película

Lo cierto es que son muchos los miembros del rodaje que han contado anécdotas sobre lo bien que se lo pasaba André. En una noche, el hombre fue capaz de beberse hasta tres botellas de coñac y 12 botellas de vino. Y según los testigos, sentirse simplemente “un poco borracho”.

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Una anécdota perfecta para ilustrar su “pasión” por la bebida ocurrió el primer día de guión donde se reunieron los actores. André se emborrachó tanto en el bar del hotel que acabó tumbado en medio del vestíbulo. Los empleados no podían moverlo, así que pusieron cuerdas a su alrededor mientras estaba roncando y dieron orden de que no aspiraran hasta que se despertara.

La (mala) publicidad para vender la película

Poster promocional del film

Si la publicidad de una película sugiere que es un film infantil, puede que los adultos no vayan a verla. Los estudios parece que no tenían muy claro qué tenían entre manos, ya que, del gran conjunto de personajes memorables con los que contaban, eligieron un poster promocional con Fred Savage y Peter Falk. No estaba nada mal, pero quizás no era la campaña más acertada. Según el propio Elwes:

Sí, la relación humana era una parte integral de la historia, pero todos sentimos, incluyendo a Rob, que tal vez no era el mejor ángulo para promover la película.

La conexión con Star Wars

Fotograma de la película

Goldman pasó meses investigando manuales de espada del siglo XVII para crear la batalla de esgrima entre Westley e Inigo. Luego Elwes y Patinkin pasaron meses perfeccionando el duelo. De hecho, Reiner contrató a los mejores entrenadores de Hollywood: Peter Diamond y Bob Anderson. Los tipos no sólo entrenaron a Errol Flynn, también trabajaron en Star Wars, Diamond como el Tusken Raider que sorprende al joven Luke Skywalker en Tatooine, y Anderson como el doble de Darth Vader, casi nada.

Si notabas que entre Westley y Buttercup había química, es porque realmente hubo química

Fotograma de la película

Así es, Elwes se enamoró locamente de una joven Robin Wright (20 años por entonces). Según el actor: “Era como si estuviera mirando a una Grace Kelly joven, era tan guapa que no pude concentrarme mucho tras el primer encuentro”. Wright, pasados los años, también ha comentado esa química que hubo fuera del plató, “cómo no hacerlo, estaba absolutamente enamorada de Cary, y eso se trasladó al film”.

Los pedos (gástricos) de André

Fotograma de la película

André, por motivos obvios, todo lo hacía a lo grande. El propio Elwes ha contado en más de una ocasión la anécdota de la “explosión” memorable. Así lo describe el actor:

Fue una verdadera sinfonía de angustia gástrica que rugió durante varios segundos y sacudió los cimientos de la madera donde nos agarramos por puro miedo en el rodaje. ... La resonancia sonora fue tan intensa que incluso observé al hombre de sonido quitarse los auriculares para protestar por el dolor de sus oídos.

La conexión con el Vaticano y los fans inesperados

No hay mejor prueba del impacto del film en la cultura popular que estos tres encuentros de Cary Elwes. El primero con un veterano de guerra en Irak, quien le dijo que todos los días, cuando su oficial enviaba a los hombres a patrullas peligrosas, se despedía diciendo frases de la película. La segunda fue con Bill Clinton, quién le confesó a Elwes que había visto el film más de 100 veces.

La última fue quizás la más sorprendente: el Papa Juan Pablo II. El pontífice le estrechó la mano al actor en el Vaticano y le espetó: “¡Eres tú! ¡El de The Princess Bride!”. Elwes, sorprendido, le preguntó si conocía el film. El Papa sonrió y le dijo, “por supuesto, muy buena película, muy divertida”.