El hombre supersónico es todavía más supersónico de lo que pensábamos. Felix Baumgartner llegó a alcanzar 1.25 veces la velocidad del sonido durante su descenso el pasado mes de octubre y además sabemos que pasó algo de miedo antes de saltar al vacío, lo cual, sinceramente, es muy comprensible.

En el momento de saltar desde la cápsula de ascenso su corazón latía, de hecho, a 185 pulsaciones por minuto. Es la máxima velocidad recomendada para una persona de 35 años durante el ejercicio. Felix, en el momento de saltar, tenía 43 años.

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Durante el descenso no sólo llegó a romper la barrera del sonido sino que la superó con bastante margen. En un punto de la caída llegó a alcanzar los 1.357,6 kilómetros hora, es decir, Mach 1.25 (1.25 veces la velocidad del sonido). Durante medio minuto mantuvo la velocidad supersónica y en ese tiempo sus pulsaciones oscilaron  entre las 155 y las 175 pulsaciones por minuto.

Las cifras definitivas se han obtenido después de revisar los diferentes equipos de medición instalados en el traje de descenso. Los datos finales, a falta de confirmar por la Fédération Aéronautique Internationale, son estos:

  • Máxima velocidad de descenso: 1,357.6 km/h / 843.6 mph / Mach 1.25
  • Altitud de salto: 38,969.4 m / 127,852.4 ft
  • Distancia de caída libre: 36,402.6 m

El equipo Red Bull Stratos también ha desvelado algunos otros detalles del descenso. Felix, por ejemplo, experimentó 25 segundos de sensación de ingravidez tras saltar de la cápsula y comenzó a girar a 60 revoluciones por minuto al poco tiempo pero pudo controlar la maniobra gracias a su experiencia como paracaidista. [Red Bull Stratos]