FIFA 18 es un buen juego de fútbol con un modo para un jugador absolutamente increíble. PES 2018 es un fantástico juego de fútbol acompañado de fallos flagrantes fuera del terreno de juego.

Ese es, más o menos, el resumen. Llevo haciendo este tipo de comparativas durante años, y ambos juegos se han establecido en un patrón muy cómodo de fortalezas y debilidades que corre el peligro de convertirse en repetitivo, siendo cada año la review ligerísimamente diferente a la del año anterior. Esta ha sido durante muchos años mi principal crítica en relación no solo a los juegos en sí, sino a como los medios los cubren.

Normalmente, suele analizarse cada título por separado, pero, en lo relativo a los cambios, FIFA y PES son como Batman y Joker: sus fortalezas y debilidades se definen por la mera competencia, así que lo único que tiene sentido es mirarlos a los dos a la vez.

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Así, aunque es tentador gastar páginas y páginas detallando los modos concretos en los que PES 2018 condensa la maestría futbolística (y su juego) sin rival, o sobre como FIFA se hace irresistible año tras año pese a sus fallos en gameplay, voy a ir al grano.

PES 2018 es mejor juego este año porque ofrece una mejor experiencia de juego. Lo siento si suena redundante, pero así ha sido más o menos durante los pasados años y es de nuevo el caso en 2017. Si no quieres esperar al resumen de todo el texto, aquí tienes la conclusión.

Las mejoras continuas a las animaciones de los jugadores, acompañadas de un ritmo más controlado y una física de la pelota prácticamente perfecta, implican que una sesión con PES 2018 es lo más cerca que puedes estar de atarte las botas y pasar 90 minutos en un campo de fútbol sin hacerlo realmente.

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Todas las cosas que amo del fútbol: su dimensión artística, su capacidad para la expresión individual, la fluidez con la que los mejores jugadores ejecutan el juego, todo eso se puede encontrar en PES 2018. Y todo eso es mejor aun de lo que era el año pasado. Se ejecuta tan suavemente y con una respuesta tan buena que la calidad en el campo de PES es lo suficientemente buena como para compensar sus serios compromisos en otros apartados, tiene lo justo (solo lo justo) como para sobrepasar a FIFA en mi opinión.

FIFA 18, pese a las mejoras en las animaciones (los jugadores responden un poco más rápido) todavía está por detrás. Es al fútbol lo que un ejecutivo de la Premier League quiere que sea: todo sangre, trueno y carreras al área de penalti y remates espectaculares de córner, lo cual está bien, pero no es tan divertido de jugar porque deja mucho menos espacio para momentos únicos, esa sensación de que cada gol que marcas es diferente. También se siente demasiado como qcontrolar 11 aparatosos muñecos hinchables en lugar de futbolistas.

Sé que los fans acérrimos de FIFA siempre comprarán FIFA, y que los de PES harán lo mismo sin importar lo que personas como yo digamos, pero si me preguntas que recomiende uno de los dos, o si me dices que solo puedo escoger entre uno de los dos, recomendaría PES, porque por encima de todos sus problemas (que vamos a detallar ahora mismo) implica la maestría del deporte en sí por encima de la maestría de FIFA en términos de de aspectos como las licencias y los comentarios.

Con eso en mente, hay todavía dos cosas de las que me gustaría hablar, una de PES y una de FIFA. Puede que influencien cual de los dos prefieres ese año, pero sin duda influenciarán en las generaciones venideras de ambos títulos.

La presentación de PES es una vergüenza

Ha sido cierto desde el principio de la rivalidad entre ambas franquicias que FIFA siempre ha sido el más bonito de ambos. Pero, la realidad es que conforme los años han ido pasando, EA ha puesto más tiempo, esfuerzo y dinero en mejorar la presentación de su título, mientras que PES apenas ha variado en una década.

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Cambiar entre FIFA, con sus cuidadas introducciones de partido, gráficos y renderización de repeticiones, y PES, con sus personajes sin vida y sus aburridos menús, es como viajar en el tiempo. Los gráficos del terreno de juego son buenos, de eso no hay ninguna duda, pero los buenos jugadores siempre pasan tanto tiempo fuera como dentro del campo y en el caso de PES es como pasar 10 minutos (jugando) en una PS4 para salir otros 10 minutos (en los menús) a una PS2.

La distancia entre ambos se extiende también al apartado del audio. Los comentaristas de FIFA suelen reciclar alguna que otra linea aquí y allá, pero en su mayoría hacen un gran trabajo replicando la experiencia que se tiene en la televisión en vivo.

Con PES, he acabado por desactivar los comentarios. La diferencia es abismal. El silencio es preferible a la charla incesante de los comentaristas que, además, es incorrecta con demasiada frecuencia. Si PES hace un solo cambio el año que viene, necesita que ese sea o bien re-grabar completamente todas las líneas o bien ir y buscar a otros comentaristas.

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Es tan terrible el caso del PES que hace que recomendar el título por encima de FIFA se complique bastante. Como alguien que juega ambos títulos cada año, estoy en la posición de poder decir “Bueno, es que el juego en PES es mejor”, pero si eres un fan casual que solo quiere pasárselo bien online y seguir a su equipo favorito (el tema de las licencias en PES sigue siendo un agujero negro) entonces puedo entender por qué la gente admite que FIFA es peor juego de fútbol pero aun así preferible.

No es solo que Konami falle contra FIFA, la presentación del PES es una vergüenza para cualquier juego de deportes lanzado en 2018, y eso necesita cambiar.

El Camino es increíble

La campaña de un jugador de Alex Hunter, El Camino, en FIFA 17 mostró mucho potencial en términos de estructura, pero sus giros de guión predecibles y cursis me dejaron algo frío. Este año con FIFA 18 esperaba algo similar, pero el juego terminó por sorprenderme de verdad.

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El Camino de FIFA 18 no es solo una mejora sustancial con respecto al esfuerzo del año pasado, es ahora (en parte gracias a NBA 2K) la mejor campaña para un jugador de cualquier juego de deportes.

Sin hacer mucho spoiler, empieza en Inglaterra donde lo dejaste en FIFA 17, pero pronto viajarás al extranjero y te encontrarás con bastantes problemas personales (que en la historia se manejan con bastante habilidad) y jugarás para un par de nuevos equipos por el camino.

El Camino de FIFA 18 es mucho mejor que el de FIFA 17, con escenas intermedias más frecuentas y pequeñas que inspiran vida a los personajes. También encuentra un hueco entre contar al jugar la historia y dejarle que vaya a su ritmo con el juego, algo que le cuesta a la competencia (2K te interrumpe demasiado a menudo, y Madden tiene poco de tiempo de juego).

Aunque jugarás casi cada partido de la temporada, los cambios en escenario, historia y argumento implican que rara vez se te hará repetitivo.

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Las partes que más disfruté, con todo, son aquellas en las que la historia te pone directamente a los mandos, en lugar de dejarle el trabajo a las cinemáticas, poniéndote retos justo delante.

Ah, y también desbloqueas todo, desde habilidades a cambios de vestuario, jugando, no comprando nada, lo cual está muy bien.

Diría incluso que, si no te apasionan localmente estos juegos, pero te gustan los deportes y un buen videojuego de un jugador, FIFA 18 vale como para jugar cada momento de la campaña de El Camino.


Y eso es todo para la comparativa de este año entre FIFA y PES, que gana por los pelos gracias a su superioridad a la hora de jugar al fútbol. Dicho eso, si sigue sin mejorar las cosas más allá del campo, y si El Camino sigue mejorando a este ritmo, sus días puede que estén contados.