Los coches poco a poco se van llenando de alta tecnología y el último invento de Ford es un buen ejemplo: unas luces de freno que avisan a los conductores detrás de tráfico lento o frenazos repentinos... incluso si no ven las luces. El sistema utiliza un transmisor inalámbrico que se comunica con los coches detrás y activa una luz en su salpicadero. Así, incluso si no ves las luces del vehículo delante, el tuyo propio te avisará de que tendrás que frenar.

De momento se trata solo de un sistema experimental y Ford no especifica si incluirá esta tecnología en sus coches, pero es un ejemplo de algo que veremos cada vez más: la comunicación entre coches para compartir información sobre accidentes, el estado de la carretera o del propio vehículo.

Advertisement

El sistema está pensado para ser especialmente útil en carreteras con curvas, en las que se puede producir un parón repentino y no verlo a tiempo por culpa de la carretera. Con esta tecnología, recibiríamos una alerta de frenada en nuestro coche enviada por el vehículo delantero incluso antes de verlo aparecer.

Ford lleva cuatro años investigando la idea y recientemente ha presentado las conclusiones del estudio. De hecho ya lo ha probado en Frankfort (Alemania), con 120 vehículos en 500 sesiones de conducción y los resultados han sido positivos. Habría que ver los detalles sobre interoperabilidad entre los sistemas de los coches de diferentes fabricantes, o el alcance en metros de estas señales (detalles que Ford aún no ha desvelado), pero es un paso más hacia lo inevitable: la comunicación automática coche-a-coche. [Ford vía PSFK]