Esto es lo que pasa cuando nadie te enseña de pequeño que no se debe jugar con la comida. Que acabas en YouTube disparando balas de metal líquido a una pobre sandía, o peor: destrozando una hilera de frutas con un cuchillo atado a un cohete. Una especie de Fruit Ninja a lo bestia (y en la vida real).

Tengo que admitir que esta vez The Backyard Scientist se ha superado. Primero fabricó los cohetes con azúcar y nitrato de potasio (cohetes de azúcar caseros). Después hizo una pista tipo raíl para conducir el cohete hasta la fruta. Buscó un cuchillo de cocina, le quitó el mango y fabricó un soporte de aluminio con cinta de teflón en la base para asegurarse de que el cuchillo se deslizara lo más rápido posible. También lubricó la pista con grafito líquido para que el cohete alcanzara los 240 kilómetros por hora.

No se me ocurre nada más peligroso que atar un cuchillo a un cohete, pero verlo atravesar perfectamente por la mitad todo tipo de frutas, un pollo entero, un lomo de res y un coche de juguete es extrañamente placentero. Pero todo pasa tan rápido que hay que reproducirlo a cámara lenta para apreciar la belleza de la destrucción. Gracias por tanto, YouTube.