Han pasado ocho largos meses desde que Google lanzara Chromecast en Estados Unidos, pero finalmente el pequeño dispositivo Android ha hecho su debut en España. Esto es lo que puedes hacer, y lo que no, con un Chromecast instalado en la parte posterior de tu televisor.

¿Qué es?

Google Chromecast es todo lo que el malogrado dispositivo Nexus Q podría haber sido y no fue. En esencia, se trata de un dispositivo del tamaño aproximado de una memoria USB, que se conecta al puerto HDMI de un televisor para servir vídeo en streaming desde un navegador Chrome, desde servicios de streaming específicos o desde dispositivos Android.

¿Para quién es?

Para aquellos usuarios que gustan de ver vídeos de sus dispositivos móviles o del ordenador en pantalla grande. Para los que no tienen servicios de televisión inteligente en su televisor, o los tienen pero no les gusta cómo funcionan. Para los que quieren un set-top box Android barato y competente pero que no ocupe espacio.

¿Por qué es importante?

Porque ofrece una alternativa muy sencilla y asequible para prescindir de molestos cables HDMI cruzando la habitación. Basta un puerto HDMI libre en el televisor para ver, por ejemplo, vídeos de YouTube con los amigos desde la comodidad del sofá.

Advertisement

Hay que puntualizar que Chromecast no es el equivalente a tener televisión por cable o a disponer de un Apple TV. Sus servicios de streaming son aún muy limitados, sobre todo en España. Sin embargo, su precio (35 euros) hace que el dispositivo sea muy apetecible, y ya dispone de un número de aplicaciones bastante respetable con las que convertirlo en un centro multimedia para nuestras fotos, música y vídeo.

Diseño

Con poco más de siete centímetros de longitud, Chromecast cabe perfectamente en la parte posterior de cualquier televisor, a menos que tengamos muy poco espacio y los puertos HDMI muy mal situados. El peor apartado de diseño es que hay que conectar el dispositivo a alguna fuente de alimentación USB para que funcione.

Advertisement

En la mayor parte de los casos, este obstáculo se puede resolver con el cable Micro USB a USB conectado a alguno de los puertos del televisor. La mayor parte de estos puertos valen, porque sólo necesitamos la corriente, no transferir datos. Si el televisor no tiene ninguno, la única alternativa es enchufarlo a la corriente mediante un adaptador. No hay mucho más que decir de un dispositivo que va a pasar sus días escondido tras el televisor.

Usando Chromecast en España

El primer uso, y también el más obvio, de Chromecast es reproducir fotos, música y vídeos desde un móvil Android. Para ello basta con descargar la aplicación Chromecast, y conectar ambos dispositivos a la misma red WiFi. El proceso no tiene misterios.

Las fuentes de donde obtener los vídeos ya son harina de otro costal. Google ofrece tres para empezar: YouTube, Google Play Movies y Google Music. Las tres integran una función en sus menús para enviar el contenido al televisor. En Estados Unidos, el dispositivo también cuenta con Netflix, HBO Go, y Hulu, pero esas opciones no están disponible todavía en España (y tiene pinta de que tardarán en llegar). Los usuarios de Apple también pueden encontrar Youtube o Google Play Movies en sus dispositivos iOS.

En su lugar, por ejemplo, podemos enviar vídeos desde la versión web de Wuaki TV. De momento esto no se puede hacer desde la aplicación móvil de este servicio de vídeo, pero todo se andará.

Advertisement

En el caso de la música, podemos utilizar Google Play Music para subir nuestros propios temas a la nube. Aún no hay soporte para otros servicios más populares como Spotify. De nuevo, toca esperar, a menos, por supuesto, que modifiquemos ampliamente el firmware del dispositivo, pero esto no es algo al alcance de todo el mundo.

Afortunadamente, hay muchos desarrolladores que ya han hecho sus deberes en Chromecast. A resultas de ese esfuerzo, hay un buen número de aplicaciones que podemos utilizar para reproducir contenidos locales. La más utilizada en lo que a vídeo se refiere es Plex, pro hay otras, como Real Player Cloud, o AVI Media Player. Desde el móvil, Allcast (la antigua Aircast) es probablemente la mejor alternativa para reproducir archivos.

La calidad de vídeo en Chromecast no es comparable a un Blu-Ray, pero en la mayoría de los casos el contenido digital online no es precisamente un alarde de alta definición, así que Chromecast sigue siendo una buena alternativa para la mayor parte de usos.

Nos gusta

Google Chromecast es un artefacto muy útil para utilizar el móvil como mando a distancia. También permite un nivel de integración de internet en el televisor bastante más satisfactorio del que ofrecen muchos fabricantes de grandes diagonales en sus Smart TV. Además, el precio es realmente competitivo si lo comparamos a otros set-top-box y streamers del mercado.

No nos gusta

La necesidad de conectar Chromecast a una fuente externa de alimentación es tan inevitable como irritante, sobre todo si andamos cortos de puertos USB en el televisor y los usamos mucho. De todos modos, la experiencia nos dice que el USB no es precisamente el puerto más disputado del televisor.

Advertisement

La peor parte de Chromecast es que aún le falta un largo camino por recorrer, tanto en conectividad, que dista mucho de ser perfectamente fluida, como sobre todo en número de aplicaciones. Se echa mucho de menos poder reproducir cualquier contenido, venga de donde venga, de manera sencilla. Es probable que este problema se resuelva con el tiempo, pero no hay nada asegurado.

¿Me lo compro?

Hay 35 buenas razones para comprar un Chromecast. Si ya dispones de un Set-top-Box conectado a internet, y lo utilizas mucho, quizá Chromecast no te aporte demasiado. Sin embargo, si eres un entusiasta del streaming y tu televisor todavía no es muy Smart, este pequeño accesorio te solucionará muchos problemas.

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)