Google ha invertido cantidades ingentes de dinero en el desarrollo de sus coches autónomos, especialmente en los salarios de los primeros ingenieros que participaron en el proyecto. Uno podría pensar que pagar muy bien a sus empleados los mantiene felices en sus puestos, pero no fue lo que pasó.

Según un reportaje de Bloomberg, los primeros ingenieros que trabajaron en el coche autónomo de Google tenían un sistema de compensación que multiplicaba sus sueldos y pagas extra en base a su desempeño. Uno de ellos llegó a multiplicar su salario por 16, mientras generaba dinero al mismo tiempo del valor de las acciones acumuladas durante cuatro años.

Google pagaba esas cantidades proverbiales de dinero a sus ingenieros con el fin de mantenerlos contentos y que no se fueran a la competencia. El sistema funcionó durante un tiempo, pero con el tiempo dio a muchos una seguridad financiera tan grande que decidieron marcharse con su dinero.

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Uno de ellos cofundó una startup con un exempleado de Tesla; otro fundó Argo AI, que recibió una inversión de mil millones de dólares de Ford la semana pasada; y otros que fundaron la compañía de camiones autónomos Otto, que fue comprada por Uber el año pasado. [Bloomberg vía The Verge]