Isabelle Dinoire, la mujer francesa que recibió el primer trasplante parcial de cara de la historia de la medicina, ha muerto a los 49 años a causa de dos tipos de cáncer tras una década tomando fármacos inmunosupresores para que su cuerpo no rechazara la piel, la nariz, la boca y el mentón de su donante.

La historia conmocionó al mundo entero. Isabelle estaba inconsciente por el consumo de somníferos; su perra, un labrador llamado Tania, le mutiló la cara con arañazos y mordiscos en un intento desesperado por despertarla. Las heridas que le causó fueron catastróficas. Unas declaraciones de Isabelle recogidas por The Independent nos dan una imagen de cómo ocurrió:

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El 27 de mayo [de 2005], después de una semana dura, con muchos problemas personales, tomé algunas pastillas para olvidar... Me desmayé y caí al suelo, golpeándome con un mueble. Cuando volví en mí, intentaba encender un cigarrillo y no podía entender por qué no era capaz de sujetarlo entre mis labios. Entonces vi un charco de sangre y a la perra al lado. Me miré en el espejo y no podía creer lo que veía, era demasiado horrible.

Menos de un año después, el 27 de noviembre de 2005, dos cirujanos del hospital de Amiens le dieron una cara nueva y una nueva vida. “Desde el día de la operación tengo un rostro como todo el mundo. Puedo abrir la boca y comer. He empezado a sentir mis labios, la nariz y la boca”, dijo Isabelle tras la operación. En 2007, la escritora Noëlle Châtelet publicó un libro sobre ella, El beso de Isabelle, en el que Dinoire contaba que quería aprender a besar otra vez y que le estaba naciendo vello del color de su donante en el mentón.

La operación había sido declarada un éxito, pero el cuerpo de Isabelle Dinoire luchó durante una década contra el injerto, un triángulo de tejido facial que fue donado por una profesora de 46 años con muerte cerebral. Tomaba decenas de pastillas contra el rechazo, las tomó durante años. En diciembre de 2015 sufrió un episodio que le hizo perder parcialmente el uso de sus labios.

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Los fármacos le causaron dos cánceres que fueron complicándose cada vez más. Isabelle murió el 22 de abril de 2016. El hospital de Amiens no ha anunciado su fallecimiento hasta hoy. No está claro por qué su muerte se ha mantenido en silencio estos meses. El desenlace es un revés para la medicina, pero su caso ya ha servido para el avance de la ciencia. [The Local, Mirror]

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