Simulación: Los Alamos National Laboratory

El 70% de la superficie de nuestro planeta está cubierta de agua. Eso significa que si somos los bastante desafortunados como para que un meteorito de gran tamaño choque con la Tierra, lo más probable es que lo haga sobre el mar. ¿Qué pasaría exactamente?

Un equipo de especialistas del Laboratorio Nacional Los Álamos ha elaborado un modelo de qué pasaría en ese supuesto. Los resultados son tan apocalípticos como hermosos. Galen Gliser y sus colegas de Los Álamos han usado superordenadores para visualizar cómo se transfiere la energía cinética de un meteorito en el momento del impacto y acaban de presentar los resultados en la convención de la Unión Geofísica de Estados Unidos.

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Resulta curioso como los aficionados a las películas sobre desastres probablemente quedarían defraudados. Un asteroide genera una fuerza de impacto puntual, y las olas que nacen de ese tipo de fuerzas pierden fuerza muy rápido. En otras palabras, que no generaría tsunamis de decenas de metros de altura que devoren Nueva York.

No, la máxima preocupación del impacto de un asteroide contra el mar es el vapor de agua.

“La parte más importante del efecto sobre el océano sería la súbita inyección de vapor de agua sobre la estratosfera y sus posibles efectos sobre el clima” explica Gliser. Sus simulaciones muestran como una roca de 250 metros de diámetro podría vaporizar hasta 250 millones de toneladas métricas de agua.

Al entrar en la troposfera, ese vapor de agua puede caer en forma de lluvia de manera bastante rápida, pero el que llegue hasta la estratosfera no caerá tan rápido, y puede actuar como un potente agente de efecto invernadero.

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Por supuesto, hablamos de un caso muy especial. La mayor parte de los meteoritos se evaporan en nuestra atmósfera. Los más pequeños tienden a explotar en el cielo y sus restos caen al mar produciendo muy poco vapor y unas olas inofensivas para la costa.

En general, los cálculos de Gliser y su equipo muestran que los asteroides sobre el océano suponen mucho menos peligro para los seres humanos que si cayeran sobre tierra firme. Solo hay una excepción y es si el asteroide cae muy cercano a la costa.

Un impacto en el agua junto a la línea de la costa sería muy peligroso. En este caso, los tsunamis que devoran ciudades de tu película de serie B favorita sí que podrían ser una realidad.