Vista de la necrópolis dew xxxx donde han aparecido las momias. Foto: Gerhard Huber / Global Geography.org

La necrópolis de Tuna el-Yebel no es el típico asentamiento arqueológico egipcio. No tiene pirámides, ni enormes templos, ni tumbas ocultas en las montañas. Sin embargo, Tuna el-Yebel acaba de ser el escenario e un hallazgo único: 17 momias egipcias, el mayor descubrimiento desde 1954.

La necrópolis está situada en el desierto, a 9km de la orilla del Nilo en la provincia de Menia, y era el lugar dónde enterraban a funcionarios, sacerdotes de rango medio y otros miembros importantes de la sociedad egipcia.

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La zona tiene algunas tumbas relevantes, como la de Petosiris o la de Isadora, pero aparte de numerosas momias de animales y algún manuscrito ocasional, hacia hace más de medio siglo que no se veía un descubrimiento de esta importancia.

Las 17 momias estaban conservadas en sarcófagos de piedra caliza y arcilla, y pertenecen a 17 de estos personajes importantes entre los que se encuentran varios supuestos sacerdotes de Thot, dios egipcio de la sabiduría, la escritura y la magia. También se han encontrado varias momias de animales y algunos manuscritos probablemente administrativos.

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La mejor parte es que, según el Departamento de Ciencias de la Universidad de El Cairo, la tumba donde han aparecido los restos pertenece a una red de catacumbas de en torno al 660-330 a.C. Si se confirma, podría ser el primero de una nueva tanda de hallazgos arqueológicos en la zona. [vía The Guardian]