Segmento del fémur de Mastodonte con marcas de golpes realizados con herramientas. Foto: Museo de Ciencias Naturales de San Diego

Un equipo de paleontólogos ha encontrado un esqueleto de mastodonte con marcas de haber sido rotos con herramientas de piedra. Lo extraordinario es que los huesos, de 130.000 años, han aparecido en norteamérica, donde se supone que no había seres humanos en esa época.

Si las conclusiones preliminares se confirman, el esqueleto obligará a reescribir la historia del ser humano tal y como la conocemos. Las pruebas de las que disponíamos hasta ahora apuntaban a que los primeros seres humanos llegaron al continente norteamericano hace solo 15.000 años. No es de extrañar que la comunidad científica haya recibido el hallazgo con incredulidad. El paleontólogo experto en herramientas de piedra John McNabb, de la Universidad de Southampton, comenta:

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Mi primera reacción cuando leí el estudio fue pensar: “No. Está mal. Tiene que haber algo mal.” Si resulta ser cierto, lo cambia absolutamente todo.

Foto: Museo de Ciencias Naturales de San Diego

La datación radiológica es concluyente. El yacimiento tiene alrededor de 130.000 años de antigüedad. La cuestión es si las marcas de rotura en los huesos realmente pertenecen a herramientas o son roturas causadas por otros factores. Los análisis preliminares, desde luego, apuntan a la primera hipótesis. Además, algunos de los huesos han aparecido en una posición completamente inusual, como si alguien los hubiera plantado en el terreno para poder romperlos mejor. La manera en la que están dispuestos también sugiere que se enterraron a propósito en una fosa.

El problema es que, pese a que los investigadores del Museo de Ciencias Naturales de San Diego han examinado a conciencia la zona, no han encontrado rastro de ninguna herramienta o de actividad humana. Aparte de los huesos de mastodonte han aparecido restos de otras especies como un caballo, un mamut o un camello.

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Otro detalle relevante es que los huesos aparecen rotos como si se hubieran partido para extraer la médula. Sin embargo, no hay marcas de corte que demuestren que alguien despiezara la carne del mastodonte.

Los autores del estudio han hecho un buen trabajo tratando de descartar todas las posibilidades. Han comparado las marcas de los huesos con las de herramientas de la misma época encontradas en África (donde sí había humanos hace 130.000 años) y coinciden. Han descartado que sean roturas fortuitas o el resultado de depredadores o carroñeros. Hasta han hecho experimentos con huesos de elefante para comprobar si realmente se pueden romper con herramientas de piedra.

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Si la comunidad científica acepta el descubrimiento tendrá mucho trabajo por delante. El hallazgo implica revisar todos los yacimientos paleontológicos de Estados Unidos en busca de pruebas de presencia humana que se hayan podido pasar por alto. Hasta ahora, y aunque hay evidencias genéticas de que el ser humano lleva más tiempo en el continente, esas pruebas nunca habían aparecido. [vía NBC News]