En los últimos años he probado durante meses cuatro robots aspiradora de distintas marcas (dos Roomba, un LG y un Samsung). Todos ellos me han defraudado a tantos niveles que he acabado prescindiendo de sus servicios. A cambio, he aprendido a dominar la escoba de toda la vida con autentica maestría. Esta es mi historia.

Antes de entrar en harina, quiero dejar una puerta abierta a la esperanza. Seguro que, con el tiempo, los robots aspiradora logran hacerse útiles en el hogar, pero por ahora creo sinceramente que no lo son. La idea no es gastarse 400 o 500 dólares en un dispositivo para que te medio ayude a hacer una tarea tediosa o desagradable, y a cambio te obsequie con cuatro nuevas tareas tediosas y desagradables. La idea es que trabaje por ti con el mínimo mantenimiento posible. Esa noble meta aún está, como veremos, bastante lejos.

Cosas que hacen los robots aspiradora

Me faltan dedos para contar la cantidad de accidentes extraños protagonizados por robots limpiadores de los que he sido testigo en estos años. El comportamiento de estos dispositivos puede ser muy errático a veces, cuando no directamente absurdo. Aquí van algunos ejemplos.

  • Quedarse parados en lugares abiertos y remotos sin motivo aparente: El último que tuve era especialmente aficionado a descansar bajo la cama (justo en el centro) lo que obligaba a hacer contorsionismo para sacarlo de ahí. No es que se quedara sin batería. Es simplemente que se quedaba ahí.
  • Suicidarse por escalones y desniveles: Sí, se supone que tienen un sensor para no hacer esto, pero parece que ese sensor no tiene en cuenta los escalones curvos o en diagonal. Hay un pequeño escalón haciendo esquina en mi casa donde se quedan atrapados todos sin excepción.
  • Enredarse en cables y tirar de ellos con auténtica saña: No es broma. Los robots aspiradora no se llevan bien con los cables que encuentran en su camino. En el mejor de los casos simplemente se paran. En el peor tiran del cable. Los efectos dependen de a qué esté conectado, pero no creo que quieras probar suerte con el delicado cable de un router de fibra. He visto a una Roomba llevarse consigo de paseo su estación de carga (transformador incluido) tirando del cable.
  • Embestir un ficus y tirarlo: Huelga decir que luego no se dignó a barrer toda la tierra que acabó en el suelo. Sería un detalle de honestidad que, en vez del mensaje de voz del tipo: "Error. Por favor, mueva el dispositivo a una nueva localización" los programadores simplemente grabaran: "Muahahahahaha Lo he vuelto a hacer".
  • Arrastrar alfombras ligeras: Si tienes alfombras pequeñas y ligeras en el pasillo o en el baño, prepárate a encontrártelas dobladas y a varios metros de donde deberían estar. Generalmente junto al propio robot, que habrá interrumpido su paseo al perder tracción.
  • Golpear objetos: Los últimos modelos han mejorado mucho este problema, y ahora paran antes de impactar contra los muebles o las paredes, pero la mayor parte de robots aspiradora baratos aún tienden a ensañarse a cabezazos con todo lo que encuentran a su paso. Yo pensaba que solo lo hacían la primera vez y luego ya se aprendían la ruta, pero no. Aléjalos de jarrones, maceteros y cosas frágiles o que puedan perder el equilibrio si se las golpea (como el ficus).
  • Enredarse en alfombras de pelo largo: Si tienes una alfombra tupida, olvídate de que el robot aspiradora la limpie por ti. La mayor parte de las veces simplemente se parará en algún punto de su superficie y comenzará a dar mensajes de error. Si la alfombra tiene el pelo lo bastante largo, prepárate a desenredarlo de los cepillos. Es superdivertido. (No, no lo es).

Algunos mitos sobre los robots aspiradora

Los robots aspiradora son silenciosos

Depende de lo que entiendas por silencio. Los robot aspiradora que he tenido emiten un constante WHHHHIIIRRRRRRRRR adornado por ocasionales porrazos contra objetos. Algunos también hablan en voz alta cuando sufren algún error o emiten alegres tonadillas cuando han terminado su ronda de vandalismo doméstico. Por cierto, sus LED también son una constante fuente de contaminación lumínica. No lo tengas cargando cerca de la cama si te gusta dormir a oscuras

Los robots aspiradora se cargan solos

Todo lo que puedo decir al respecto es: a veces. Yo los he visto perderse en una habitación vacía de tres por tres metros y seguir dando vueltas indefinidamente hasta agotar su batería. Sí, la base de carga estaba en la habitación y estaba enchufada. Yo tampoco lo entiendo.

Los robots aspiradora me quitarán trabajo

LOL. Si te refieres al trabajo de barrer, te lo quitarán parcialmente, pero un robot aspiradora no deja el suelo tan limpio como una escoba en manos expertas ni de lejos. Como mucho ayudan a que se mantenga medio limpio un poco más de tiempo. Tampoco son muy buenos para zonas de difícil acceso o rincones.

Advertisement

A esto hay que añadir el mantenimiento. La porquería que aspira uno de estos dispositivos no desaparece tecnomágicamente. Se acumula en un depósito que hay que vaciar muy a menudo. También tendrás que rescatarlo frecuentemente cuando decida pararse debajo de la cama sin motivo aparente o se enrede en el cable del router. Finalmente, de vez en cuando conviene limpiar sus cepillos de pelos y hebras. Cuesta trabajo y no es agradable.

Los robots aspiradora aspiran

Cabría esperar que sí, ¿verdad? Pues no. A pesar de su nombre, la mayor parte de robots aspiradora son barredores, no aspiradoras. En otras palabras, tienen unos cepillos giratorios que giran a gran velocidad, atrapan la suciedad y la empujan hasta su depósito. Si aspiran, lo hacen muy levemente.

Advertisement

El problema es que, según el tipo de suciedad, los cepillos pueden llegar a funcionar como una efectiva catapulta de partículas. El efecto es muy parecido a lo que hace un gato cuando intenta tapar sus cosas en la caja de arena. Si no me crees, tira al suelo un puñado de arena absorbente para gatos, activa la aspiradora robot y ponte a cubierto.

Hasta aquí mis desventuras con estos pequeños hijos de Satán tecnológicos. Evidentemente, no todas las aspiradoras robot son iguales. Los modelos más caros no lo son por nada. Sus cepillos se enredan menos, y sus sistemas de navegación evitan la mayor parte de problemas. No esperes tener lo último en inteligencia artificial limpiándote el suelo por menos de 300 euros. Eso sí, y ese es el problema, no esperes tampoco que pagando 600 puedas deshacerte de la escoba o la aspiradora de mano para siempre.

Portada: dacascas / Shutterstock / Gizmodo en Español

***

Psst! también puedes seguirnos en Twitter, Facebook o Google+ :)