Imagen: Ed Yourdon / Flickr

Lo normal en el siglo XX era buscar un paso de cebra, esperar a que el semáforo se pusiera en verde y cruzar. En el siglo XXI las cosas son algo más complicadas, ya que muchos peatones caminan con los ojos pegados a las pantallas de sus teléfonos a riesgo de chocarse con alguien o morir atropellados por un autobús.

Solo en Estados Unidos se contabilizaron 5987 muertes de peatones en 2016, la cifra más alta desde 1990 y un incremento del 9% respecto al año anterior. Los expertos que el uso del teléfono, “una fuente frecuente de distracción mental y visual”, es una de las razones, pero no hay muchos estudios que relacionen directamente el andar distraído con el aumento de lesiones y muertes de los peatones. Sabemos, eso sí, que las personas que envían mensajes de texto mientras caminan tienen casi cuatro veces más posibilidades de participar en al menos una acción peligrosa, como cruzar la calle sin mirar a ambos lados o tardar un 18% más de tiempo en cruzar que los peatones que no se distraen.

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Para combatir este moderno problema de seguridad vial, la ciudad de Honolulu en Hawái ha tomado una medida tajante: prohibir a los peatones cruzar la calle con los ojos puestos en sus dispositivos electrónicos. La ley fue aprobada en julio y ha entrado en vigor este miércoles. Ahora la policía podrá sancionar a los ciudadanos distraídos con multas de hasta 35 dólares.

“Esta legislación es un hito que pone el listón alto para la seguridad vial”, dice Brandon Elefante, el concejal municipal que propuso el proyecto de ley. “Ahora los peatones comparten la responsabilidad de su seguridad con los conductores”. Se cree que Honolulu (y el condado circundante) es la primera gran ciudad en promulgar este tipo de prohibición.

En cambio, no es la primera vez que el gobierno de una ciudad toma medidas para tratar de encarrilar la situación. En 2015, la ciudad china de Chongqing colocó carriles de tráfico lento en las aceras para separar a los peatones que van ensimismados con sus teléfonos, y el año pasado el consistorio de Augsburgo instaló semáforos horizontales en el suelo después que una joven muriera atropellada por un tranvía mientras miraba el móvil (algo parecido a lo que hicieron en Bodegraven, Países Bajos).

[The New York Times]