Vestirse un traje volador, tirarse desde una montaña, planear a ras de suelo y, encima, grabarlo. Y todo a más de 160 kilómetros por hora. Este vídeo muestra que algo así no solo es posible y escalofriante, también es tremendamente bello. 

El avance en la tecnología aplicada a trajes voladores permite hoy hacer este tipo de piruetas a mayor velocidad, recorriendo distancias cada vez más largas y dirigiendo el vuelo con mayor precisión. Por supuesto, el riesgo de estamparse contra un árbol sigue ahí. El grupo de paracaidistas y diseñadores de Phoenix-Fly son de los que más saben de trajes voladores y han filmado el vídeo de arriba. Por si te atreves. [Phoenix-Fly]